La justicia de Chubut dictó sentencia en un caso que conmociona a la ciudad de Trelew
Tras un proceso que culminó en un juicio abreviado, un hombre fue hallado culpable de abusos sexuales cometidos contra una menor de edad. La resolución pone fin a una etapa de incertidumbre procesal, luego de que el propio imputado admitiera su responsabilidad en los hechos que se le atribuían.
Detalles del acuerdo y la homologación judicial
Este miércoles 11 de febrero, la jueza penal Ivana González homologó el acuerdo alcanzado entre el Ministerio Público Fiscal, representado por la fiscal general Claudia Ibáñez, y la defensa pública a cargo de Custodio Gómez. El imputado reconoció formalmente su autoría en el delito de abuso sexual simple agravado por la convivencia, enmarcado en un contexto de violencia de género.
La pena impuesta es de tres años de prisión de ejecución condicional. Según informó el medio Radio3cadenapatagonia, la magistrada consideró que el acuerdo era «serio y razonable», aunque advirtió al condenado que cualquier incumplimiento de las reglas de conducta impuestas podría revocar la condicionalidad y derivar en una detención efectiva.
Un patrón de conducta sostenido en el tiempo
La investigación fiscal determinó que los hechos no fueron aislados, sino que ocurrieron de forma continuada durante un período de dos años, entre junio de 2021 y junio de 2023. El agresor aprovechaba los momentos de intimidad en distintos escenarios, incluyendo viviendas en los barrios Progreso y Don Bosco, así como un predio industrial de la ciudad.
El factor determinante para la condena fue la utilización del vínculo de convivencia con la madre de la víctima. El sujeto se valía de la confianza y el acceso al hogar para cometer los abusos cuando la menor quedaba a solas con él.
Pruebas clave y testimonio en Cámara Gesell
Para arribar a esta sentencia, fueron fundamentales las pruebas recolectadas durante la etapa de instrucción. El testimonio de la víctima, brindado a través del protocolo de Cámara Gesell, resultó contundente y fue respaldado por diversas pericias psicológicas y especializadas.
Este conjunto de evidencias permitió encuadrar el caso como un delito continuado, reflejando la sistematicidad de las agresiones. La justicia local reafirma, con este fallo, la aplicación de la perspectiva de género en delitos que vulneran la integridad de niños y adolescentes en el ámbito doméstico.




