Un drástico y sorpresivo reordenamiento en la estructura del Poder Ejecutivo sacude los pasillos de la Casa Rosada.
En las primeras horas de la mañana, se oficializó un masivo traspaso de funciones y cajas presupuestarias con el objetivo de blindar el relato libertario frente a la opinión pública, provocando un fuerte impacto en el organigrama político del oficialismo.
El megadecreto de Milei y Santilli que licúa poder y redistribuye cajas
La salida del histórico portavoz de la gestión presidencial obligó a un replanteo absoluto del esquema comunicacional del Estado. El Poder Ejecutivo ejecutó una masiva reestructuración administrativa. La jugada quedó sellada luego de que el Gobierno reorganizó el área de comunicación tras la salida de Adorni, bajo un decreto de necesidad firmado conjuntamente por el presidente Javier Milei y el flamante jefe de Gabinete, Diego Santilli. El documento redefine los límites y el flujo de recursos económicos entre la Secretaría de Vocería Presidencial y la Secretaría de Comunicación y Medios.
Mediante esta nueva normativa publicada formalmente en el Boletín Oficial, la Secretaría de Comunicación y Medios asume un rol gigantesco al absorber de forma directa cuatro áreas clave: la Subsecretaría de Coordinación Administrativa y Legal, la de Prensa y Actos de Gobierno, la de Comunicación y Medios Públicos y la de Análisis y Planificación de Gobierno —esta última extraída directamente de la órbita de Asuntos Estratégicos de la Jefatura de Gabinete—. Asimismo, la poderosa Secretaría incorporó bajo su mando la Dirección de Dictámenes de Comunicación y Prensa, en tanto que la flamante Subsecretaría legal pasará a ser el nexo institucional absoluto para gestionar todo el acceso a la información pública.
Movidas en el Boletín Oficial: nombramientos clave y renuncias aceptadas
El rediseño institucional vino acompañado de una danza de nombres propios destinados a ocupar las trincheras digitales y discursivas del oficialismo. A través del Decreto 586/2026, la administración libertaria oficializó el nombramiento de la licenciada Pamela Fernanda Morales Jourdan, quien asumirá la Subsecretaría de Discurso, Monitoreo y Comunicación Digital, un área sensible orientada al control del relato en redes sociales. En sintonía, el mismo decreto ubicó a Alexia Carolina Sagemuller a cargo de la crucial Unidad de Gabinete de Asesores de la Secretaría de Vocería Presidencial.
Por otra parte, la Jefatura de Gabinete comandada por Santilli también experimentó sensibles modificaciones en su mesa chica jurídica. Mediante el Decreto 582/2026 se resolvió: «Acéptase la renuncia presentada por el abogado Federico Esteban Sicilia al cargo de Secretario de Coordinación Legal y Administrativa de la Jefatura de Gabinete de Ministros», cerrando el documento con el habitual agradecimiento por los servicios prestados. En reemplazo de la vacante legal y administrativa de la Jefatura, el Ejecutivo designó a la abogada Mariana Vello, completando así la renovación integral del staff gubernamental tras el histórico cimbronazo político.
