En las vísperas de una nueva ventana internacional, una noticia bomba sacude de alegría al fútbol nacional.
Tras intensas reuniones entre la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y el entorno del cuerpo técnico, se confirmó que Lionel Scaloni tiene todo listo para estampar la firma y extender su vínculo al frente de la Albiceleste, proyectando un camino glorioso que apunta directo al Mundial de 2030.
El contrato «2+2»: la fórmula secreta para asegurar al DT hasta 2030
Las gestiones conducidas por la dirigencia de la AFA cerraron bajo un esquema altamente estratégico de dos años iniciales con posibilidad de renovación automática por otros dos períodos. Este formato, popularmente denominado «2+2», garantiza la estabilidad del proyecto del oriundo de Pujato hasta la Copa del Mundo de 2030. Esta cita mundialista será histórica para el país, ya que Argentina albergará encuentros inaugurales con motivo del centenario del certamen ecuménico. De este modo, aquel entrenador que comenzó de manera interina a fines de 2018 ratifica su lugar en el ciclo más longevo y exitoso del fútbol argentino.
Noviembre es el mes clave: anuncio estelar en la última fecha FIFA
A pesar de que el pacto de palabra es absoluto y los términos están resueltos, restarían acomodar pequeños aspectos formales antes de la rúbrica formal. Según la información detallada por el medio Canal 12, la AFA planea oficializar la renovación durante los partidos amistosos de noviembre en suelo patrio. En esa última fecha FIFA del año, el combinado nacional se enfrentará a Uruguay el viernes 13 (con sede a definir entre el Monumental o La Bombonera) y chocará contra Costa Rica el martes 17 en el estadio Mario Alberto Kempes de Córdoba.
Bajas sensibles, recambio generacional y los desafíos en puerta
A la par de las gestiones contractuales, el cuerpo técnico encabeza la planificación deportiva de cara a los exigentes compromisos que se avecinan. Scaloni deberá maniobrar ante suspensiones disciplinarias e imponderables físicos que afectan al plantel, impulsando obligadamente el recambio generacional. Más allá de las bajas para los siguientes duelos, la tranquilidad es absoluta en el banco de suplentes: la era Scaloni tiene garantizada la mística y la ambición competitiva rumbo a la próxima década.
