En el marco del Día Internacional de la Mujer Rural, fecha establecida por la Asamblea General de las Naciones Unidas para reconocer el rol clave en el desarrollo agrícola y la seguridad alimentaria, Chubut pone en primer plano el incansable esfuerzo de sus productoras, clasificadoras y esquiladoras.
Con una fortaleza admirable, estas trabajadoras enfrentan los desafíos del clima patagónico y las barreras sociales para sostener la producción de la región desde la cordillera, la meseta y el valle.
Producción sustentable en Sarmiento y el desafío de las esquiladoras
En el Valle de Sarmiento destaca la historia de la ingeniera agrónoma Nora Baltuska, quien lidera la estancia Santa Elena. Tras reconvertir la chacra familiar que comenzó con el tambo y la ganadería ovina, hoy impulsa la ganadería bovina Hereford con ganadería regenerativa. «Productivamente es una tierra llena de desafíos. El clima no es de lo más benévolo con nosotros: tenemos primaveras con mucho viento que dificultan bastante la producción, veranos con sequía importante e inviernos crudos», detalló Baltuska. Para hacer frente a los vientos de más de 100 km/h y los cortos períodos de crecimiento, aplican bombas de riego solar, cortinas forestales y pastoreo intensivo, logrando un ganado rústico, sano y de altísima calidad genética.
Por otro lado, en la zafra ovina de la Meseta, la clasificadora de lanas Evelyn Escobar (Lago Blanco) impulsa la creación de la primera cooperativa de mujeres esquiladoras para superar barreras de infraestructura: «El problema es que las comparsas de esquila no incorporan a mujeres porque no están dadas las condiciones; hay que compartir baños y boxes para dormir». En ese marco, en el establecimiento «Las Chacras» de Laguna Fría se realizó la Fiesta de la Mujer de Campo con un certamen de esquila a tijera evaluado por el INTA, donde resultaron ganadoras María Reguera (Paso de Indios), Jéssica Huisca (Laguna Fría), Irma Jara (Gastre) y Marisa Quiñelaf (Meseta de Somuncurá), anticipando ya su segunda edición para el 9 y 10 de enero de 2027.
Legado, tradición y el rol clave de la mujer rural en Chubut
La huella de la mujer en la Patagonia abarca generaciones de entrega diaria, representadas en testimonios de vida como los de Eva María Lillo, nacida en 1937 en Chacay Oeste, o Mirtha Noely Owen, oriunda de Dolavon. Ambas simbolizan décadas de arreo, trabajo con hacienda, esquila y sostenimiento de la vida familiar en medio de las complejas condiciones de aislamiento que impone la geografía del sur.
Historias como las de la cordillera, el valle y la meseta reafirman el lugar indispensable de la mujer en la toma de decisiones productivas, el cuidado ambiental y la preservación de las tradiciones de Chubut.
