El papa León XIV firmó el decreto que reconoce las «virtudes heroicas» de la laica consagrada argentina Margarita Bavosi, conocida popularmente como «Luminosa».
La resolución vaticana, oficializada tras la presentación del prefecto del Dicasterio para la Causa de los Santos, el cardenal Marcello Semeraro, le otorga el título de venerable y marca un paso decisivo en el camino hacia su eventual beatificación.
Nacida en Buenos Aires en 1941 y fallecida en Italia en 1985 a los 43 años de edad, Bavosi dedicó gran parte de su vida a la expansión del Movimiento de los Focolares (Obra de María), convirtiéndose en un referente de servicio comunitario tanto en la Argentina como en el exterior.
«El reconocimiento de sus virtudes heroicas confirma la ejemplaridad de su vida y abre el proceso formal para la evaluación de un eventual milagro por su intercesión», explicaron voceros de la Santa Sede.
Quién fue «Luminosa» y los pasos del proceso canónico
La trayectoria de Margarita Bavosi combina un profundo compromiso social y espiritual que la llevó a ocupar responsabilidades internacionales dentro de la Iglesia católica:
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Vocación y servicio: Licenciada en Historia, en 1966 asumió la conducción de la comunidad de los Focolares en Paraná, Entre Ríos. En 1970, la fundadora del movimiento, Chiara Lubich, la convocó para liderar la labor comunitaria en España, donde residió durante 14 años.
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Afrontamiento de la enfermedad: En 1981 fue diagnosticada con una fibrosis pulmonar atípica, afección con la que convivió hasta su fallecimiento el 7 de marzo de 1985 en Albano Laziale, Italia.
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Camino a los altares: Con la declaración de venerable, la causa de Bavosi se suma a la de otros referentes religiosos argentinos. Para alcanzar la proclamación como beata, el protocolo del Vaticano requiere la comprobación científica y teológica de un primer milagro atribuido a su intercesión.
De concretarse las etapas posteriores, «Luminosa» podría sumarse a la nómina de figuras santas de la Argentina, junto al cura José Gabriel del Rosario Brochero, Artémides Zatti y Mama Antula.
