En una explosiva entrevista concedida en Madrid, el mandatario argentino calificó al jefe de Estado español como «liberticida», lo acusó de corrupción y prometió dar la batalla cultural «con las botas puestas».
El enfrentamiento político entre la Casa Rosada y el Palacio de la Moncloa sumó un capítulo de máxima tensión. Durante una entrevista concedida al periodista Fernando González del medio El Observador en la ciudad de Madrid, el presidente argentino Javier Milei lanzó durísimas descalificaciones contra su par español, Pedro Sánchez, tildándolo de «ladrón» y acusándolo de manipular los poderes del Estado para encubrir presuntos hechos ilícitos.
“De hecho, Sánchez es un ladrón, tiene cientos de causas de corrupción y está todo el día tratando de interferir en la Justicia, por justamente los problemas que tiene, los problemas que tiene con su mujer”, disparó el jefe de Estado, asegurando además que “Sánchez no es más que un kirchnerista con las restricciones de la Unión Europea. Y eso es malo para todos”.
Asimismo, el libertario catalogó al líder del PSOE como un gobernante «liberticida» y «autoritario» por la forma en que controla el Congreso y el Poder Judicial.
Batalla contra el socialismo internacional y el choque con la prensa
Ante los cuestionamientos sobre si sus contundentes incursiones en la política interna de España terminan beneficiando electoralmente al oficialismo español, Milei se mostró indiferente: “Lo que diga el Partido Socialista Español y lo que digan sus esclavos de los medios me tiene absolutamente sin cuidado”. En ese sentido, rechazó actuar por especulación política e insistiós en que combatir al socialismo global es un deber moral, alertando que las maniobras de Sánchez son «las mismas aberraciones que hicieron los Kirchner en Argentina».
El Presidente también justificó el cruce que protagonizó con una periodista ibérica durante su estadía. “Si vos me hacés una pregunta estúpida, te lo voy a decir”, aseveró, señalando que la izquierda reacciona con victimización al ser confrontada: “Mucha gente de cristal, a los socialistas les contestás y enseguida se ofenden”.
Con la mirada puesta en el futuro institucional de la península ibérica, Milei advirtió que el país europeo atraviesa un momento crucial para evitar deriva similar al chavismo o al kirchnerismo. Decidido a no moderar su discurso, concluyó con una tajante declaración de principios: “Yo voy a morir con las botas puestas”.
