El secretario de Coordinación de Gabinete, Andrés Arbeleche, remarcó las condiciones únicas de la provincia para la energía renovable tras la inauguración de la ampliación de Aluar. No obstante, reclamó la construcción de la línea Puerto Madryn-Choele Choel para evacuar la electricidad y anticipó las gestiones por una tarifa diferencial ante la concesión de Futaleufú en 2027.
Chubut reúne condiciones naturales y tecnológicas excepcionales para multiplicar sus inversiones en energía eólica, pero enfrenta un cuello de botella estructural: la falta de capacidad en la red de transporte de alta tensión para volcar la electricidad generada al Sistema Argentino de Interconexión (SADI).

Así lo planteó este viernes el secretario de Coordinación de Gabinete provincial, Andrés Arbeleche, al analizar el escenario del sector energético tras la inauguración de la quinta etapa del parque eólico de Aluar en Puerto Madryn, emprendimiento que elevó su potencia instalada a 582 megavatios (MW) tras una inversión acumulada superior a los US$ 740 millones.
«Tenemos capacidad tecnológica, gente capacitada para trabajar con energías renovables y, por supuesto, el recurso natural, que es el viento», destacó Arbeleche.
El cuello de botella: la línea de 500 kV hacia Choele Choel
A pesar del interés empresario y de la existencia de iniciativas avanzadas —como el proyecto Los Angelitos de Hércules—, el funcionario advirtió que los desarrollos tienen un límite físico si no se expande la infraestructura de transporte. Mientras que en la mayoría de los países los aerogeneradores operan con un factor de carga cercano al 43%, en puntos estratégicos de Chubut ese rendimiento alcanza cotas récord de entre 63% y 65%.
Sin embargo, para poder evacuar esa producción hacia los grandes centros de consumo nacionales se requiere infraestructura clave:
«Nos falta una línea más de 500 desde Madryn hasta Choele Choel para poder evacuar energía», enfatizó Arbeleche.
Según estimaciones del Gobierno nacional, el proyecto de interconexión Puerto Madryn–Choele Choel–Bahía Blanca prevé financiamiento privado y el lanzamiento de su licitación durante el año 2027. La obra no solo destrabará los emprendimientos eólicos chubutenses, sino que resultará indispensable para transportar la electricidad de las represas hidroeléctricas Cóndor Cliff y La Barrancosa, ubicadas en Santa Cruz.
La negociación por una tarifa eléctrica diferencial para la provincia
En otro tramo de sus declaraciones, Arbeleche abordó uno de los reclamos centrales impulsados por el gobernador Ignacio Torres: lograr que la población local acceda a un esquema tarifario diferencial por ser provincia generadora de energía.
El secretario aclaró que la puesta en marcha de Parques Eólicos no reduce de forma automática el costo en las facturas domiciliarias. Por ello, la estrategia del Ejecutivo chubutense se enfoca en la negociación con la Nación de cara al vencimiento de la concesión de la represa hidroeléctrica Futaleufú, previsto para 2027.
«Que esa nueva licitación contemple una tarifa diferenciada para los chubutenses, que esa energía sea más barata para los chubutenses en un porcentaje», sostuvo el funcionario sobre la meta provincial.
Con la mira puesta en el mediano plazo, Chubut apuesta a resolver las limitaciones de red para atraer a empresas internacionales interesadas en certificar el uso de energías limpias, mientras da la batalla institucional por un beneficio económico directo en la tarifa de los usuarios locales.
