El Gobierno de la República de Cuba elevó una protesta formal al denunciar un incremento en la escalada de tensiones militares con la administración de los Estados Unidos, luego de declaraciones formuladas por el presidente Donald Trump sobre la navegación de unidades de la Armada estadounidense en cercanías de las costas de la isla caribeña.
El rechazo institucional fue encabezado por el ministro de Relaciones Exteriores cubano, Bruno Rodríguez, quien mediante una declaración pública repudió los dichos del mandatario norteamericano emitidos durante un acto de campaña electoral en Fort Myers, Florida, en los que anticipó el paso de buques de guerra desplegados en la región tras operativos en Medio Oriente.
«Repudiamos toda amenaza sobre ambiciones de Estados Unidos hacia Cuba. En las costas de nuestra isla hay bellas playas, pero también diente de perro inhóspito para quienes llegan con fines hostiles y ansias de dominación», aseveró el canciller Rodríguez a través de la red social X.
Escalada diplomática y antecedentes
Las denuncias del Ejecutivo encabezado por Miguel Díaz-Canel y la cancillería cubana reflejan un endurecimiento en la agenda bilateral desde comienzos de 2026:
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Advertencia soberana: Desde el Palacio de la Revolución enfatizaron que las fuerzas de defensa de la isla permanecen en alerta ante el despliegue naval y calificaron el mensaje de la Casa Blanca como una provocación directa a la seguridad regional.
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Contexto en Florida: Las afirmaciones de Trump se produjeron en el marco de su gira por la costa oeste del estado de Florida, ante sectores de la comunidad de emigrados caribeños, reafirmando una retórica de mayor presión política y militar sobre La Habana.
El diferendo entre Washington y La Habana suma así un nuevo capítulo de fricción geopolítica en la cuenca del Caribe, en un marco de estrecha vigilancia por parte de los organismos diplomáticos internacionales.
Cholila Online
