El lateral de River ganará terreno frente a Racing ante las molestias de Acuña y sueña con ser titular en el Superclásico.
El lateral izquierdo de River Plate atraviesa horas decisivas dentro del armado táctico de Leonardo Ponzio. De cara al crucial clásico de este domingo frente a Racing Club en el Estadio Monumental, el ex Olympiacos Francisco «Pancho» Ortega sumará su segunda titularidad consecutiva ocupando el carril izquierdo de la defensa.
Oportunidad de oro ante Racing y el objetivo firme en el Superclásico
Esta oportunidad surge a raíz del estancamiento en la recuperación de Marcos «Huevo» Acuña, quien continúa recuperándose de un molesto traumatismo en el empeine izquierdo sufrido semanas atrás durante la visita a Sarmiento en Junín.
Llegado al club a comienzos de agosto, Ortega ya registra cuatro partidos desde el inicio y cuatro ingresos desde el banco de suplentes de un total de 13 encuentros en los que estuvo disponible —recordando que no figuró en la lista de buena fe de la Copa Sudamericana ni llegó a estar habilitado para el cruce de Copa Argentina ante Aldosivi—.
Tras completar su mejor actuación con la camiseta millonaria en la reciente victoria ante Belgrano en Córdoba, una nueva presentación en alto nivel frente a la Academia le permitiría a Ortega anotarse con peso propio en la disputa por la titularidad de cara al trascendental Superclásico ante Boca Juniors en La Bombonera.
La batalla por la banda izquierda y las certezas en el esquema de Ponzio
Si bien en condiciones óptimas la jerarquía de Marcos Acuña lo posiciona como el dueño indiscutido del puesto, las recurrentes molestias físicas que marcaron su semestre —incluyendo un desgarro previo en el tramo final del ciclo de Eduardo Coudet— abren un interrogante deportivo. Si el «Huevo» llega en plenitud física al 100%, la lógica indica que recuperará su lugar frente al xeneize; sin embargo, el rendimiento que despliegue Ortega este domingo en Núñez podría sembrar duras dudas en el cuerpo técnico.
El carril izquierdo se consolidó así como la única zona defensiva donde existe una competencia interna de altísimo nivel.Por el sector opuesto, Gonzalo Montiel se mantiene inamovible, mientras que Nicolás Otamendi ejerce la capitanía y el liderazgo de la saga central. Por su parte, la otra variante obligada ante Racing se da por la suspensión de Lucas Martínez Quarta (quien alcanzó la quinta amarilla pero llegará limpio ante Boca), permitiendo el ingreso del juvenil Lautaro Rivero ante la falta de alternativas y la recuperación del lesionado Tobías Ramírez. River se juega mucho más que tres puntos en el duelo de este fin de semana.
