Un informe técnico de TIVIT reveló las fallas diarias más comunes que aprovechan los ciberdelincuentes para robar contraseñas e información.
En el marco del Mes de la Ciberseguridad, un revelador informe técnico elaborado por la firma multinacional tecnológica TIVIT expuso cuáles son las siete equivocaciones más comunes que cometen los usuarios en su rutina digital diaria.
Los descuidos habituales que abren la puerta a los estafadores
Estos pequeños descuidos cotidianos se transforman en la vía de acceso principal para que personas malintencionadas logren apoderarse de cuentas personales, claves privadas, archivos confidenciales y fondos bancarios sin necesidad de contar con sofisticados conocimientos informáticos.
En primer lugar, los especialistas advierten sobre el uso de la falsa urgencia en los mensajes, una técnica diseñada para que las personas actúen precipitadamente y hagan clic en enlaces dudosos sin verificar la identidad del remitente.
En segundo término, señalan el peligro de repetir la misma contraseña en correos electrónicos, redes sociales y plataformas de gestión, ya que si un solo servicio sufre una filtración, la totalidad de los perfiles del usuario queda automáticamente en riesgo. Como tercer punto, destacan que omitir la activación de la autenticación de doble factor (2FA) en aplicaciones financieras y mails priva a los dispositivos de un escudo de verificación fundamental.
Códigos compartidos, trampas con QR y la importancia de las copias de seguridad
El cuarto error común se relaciona con el descuido de compartir códigos de verificación recibidos por SMS o mensaje directo, los cuales son estrictamente personales y suelen ser solicitados por estafadores que simulan ser familiares o empleados corporativos.
El quinto riesgo radica en el escaneo ciego de códigos QR para realizar pagos o ver menús, los cuales pueden redirigir a páginas web clonadas para sustraer credenciales o datos de tarjetas de crédito. Como sexto factor, se resalta la mala costumbre de postergar las actualizaciones de los sistemas operativos y de las aplicaciones,ignorando que estas descargas contienen parches de seguridad indispensables para corregir vulnerabilidades del sistema.
Finalmente, el séptimo fallo cotidiano es no contar con copias de seguridad (backup) de fotos, documentos esenciales y contactos almacenados en el teléfono móvil, lo que deja expuesta la información a pérdidas irreparables por fallas técnicas, robos o ciberataques. Resulta indispensable adoptar hábitos de prevención digital equivalentes a los que se toman al caminar por una calle insegura.
