Lionel Messi volvió a paralizar el mundo del deporte al ser distinguido en Europa con una de las condecoraciones más prestigiosas del planeta.
En una jornada cargada de fervor y muestras de afecto, el capitán de la Selección argentina se hizo presente en el Teatro Campoamor de Oviedo, España, para recibir oficialmente el Premio Princesa de Asturias, galardón que enaltece tanto sus récords inalcanzables en la cancha como su inquebrantable compromiso social.
Acompañado por su esposa Antonela Roccuzzo, el astro rosarino vivió momentos únicos desde su arribo a suelo español. El futbolista fue cálidamente recibido en la ciudad por la princesa Leonor, quien posó junto a los premiados antes de dar inicio a la emotiva gala.
Eufórica recepción, cena con los Reyes y un millonario reconocimiento
La llegada de Lionel Messi desató un verdadero descontrol de pasión populares. Al desembarcar el día jueves, miles de fanáticos lo esperaban para ovacionarlo. Fiel a su humildad, el ídolo rompió el protocolo de seguridad para acercarse a la multitud, firmar autógrafos y sacarse fotografías con la gente. En el marco de su distinguida estadía, el capitán también compartió una cena privada con el rey Felipe VI y la reina Letizia.
El jurado ponderó que Messi es el deportista con más títulos en la historia del fútbol, destacando sus valores de constancia, humildad y espíritu colectivo. Asimismo, se valoró su incansable labor humanitaria facilitando el acceso a la salud y la educación a jóvenes vulnerables. Por este galardón que llega apenas semanas después de su emotiva despedida de la Selección argentina a principios de octubre, el rosarino recibió una célebre escultura del artista Joan Miró, un diploma acreditativo, una insignia conmemorativa y una importante dotación económica de 50.000 euros.
El conmovedor consejo familiar que marcó la carrera del capitán
Durante las actividades de la visita, la emoción afloró al recordar el deseo de su entorno más íntimo. Messi reveló la profunda ilusión que albergaba su padre, Jorge, por ver a su hijo conquistar esta distinción: «Él estaba muy ilusionado con este premio», confesó.
A la hora de repasar las claves de su éxito, el ídolo rememoró una lección imborrable que le dio su progenitor desde la infancia y que guio cada paso de su trayectoria profesional:
“Hablaba continuamente con mi papá de fútbol, intercambiábamos ideas o pensamientos, pero si tengo que decir uno, es que, a pesar de cómo fuera en un partido o entrenamiento, nunca dejé de intentar lo que yo era, de agarrar la pelota y de intentarlo, salga bien o mal; que no me quede con eso, que siempre hay una jugada más”.
