Julián Curi dejó la Subsecretaría de Asuntos Penitenciarios acorralado por la Justicia porteña y en medio de duras críticas a la gestión.
El Ministerio de Seguridad de la Nación atraviesa horas convulsionadas tras la salida intempestiva de Julián Curi, quien se desempeñaba como subsecretario de Asuntos Penitenciarios.
Apercibimiento judicial, multas y dimisión indeclinable
El dirigente, de estrecha confianza política con la senadora nacional Patricia Bullrich, presentó su renuncia indeclinable mediante una nota dirigida al presidente Javier Milei y a la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, solicitando que su alejamiento del cargo sea de carácter inmediato.
La decisión de abandonar el gabinete se aceleró luego de un duro apercibimiento dictado por un tribunal de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. La Justicia porteña lo acusó de presunta desobediencia e incumplimiento de los deberes de funcionario público en medio de un cruce jurisdiccional, e impuso sanciones económicas diarias que afectaban directamente su patrimonio personal.
Cruces por la sobrepoblación carcelaria y una llamativa omisión
En el texto de su dimisión, Curi defendió de manera enfática la jurisdicción federal del Servicio Penitenciario e impugnó la injerencia de los tribunales porteños sobre resoluciones dictadas por jueces de la Nación. Asimismo, dejó al descubierto sus fuertes diferencias con la conducción de la cartera al sostener que la estrategia de la ministra Monteoliva no fue la adecuada para resolver la crisis de sobrepoblación y alojamiento de detenidos en dependencias federales.
La grieta interna quedó ratificada en el tramo final de su carta de despedida: el exfuncionario agradeció el acompañamiento de Javier Milei, de la secretaria general Karina Milei y especialmente de Patricia Bullrich, pero omitió cualquier mención hacia la titular de la cartera, Alejandra Monteoliva. El Ministerio confirmó que por el momento no cuenta con un reemplazante designado para cubrir la subsecretaría.
