River Plate cierra su pretemporada con un balance de luces y sombras. El equipo de Marcelo Gallardo mostró solidez defensiva al mantener su valla invicta en dos amistosos, pero preocupa la escasa efectividad ofensiva: solo un gol de penal en 180 minutos.
A cinco días del debut oficial ante Barracas Central, la pregunta es si el plantel actual tiene el poder de fuego necesario. Según TyC.
La preparación incluyó un triunfo ante Millonarios y un empate con victoria en penales ante Peñarol. Si bien los tres refuerzos (Vera, Moreno, Viña) se adaptaron rápidamente y algunos juveniles mostraron frescura, la falta de creación de juego y definición persiste como la principal señal de alarma para el Muñeco.
Las buenas noticias: defensa, juveniles y la rápida adaptación de los refuerzos
El aspecto más positivo de la pretemporada fue, sin duda, la solidez defensiva. River no recibió goles en ninguno de los dos amistosos y apenas sufrió situaciones de peligro en su área. En este contexto, el arquero juvenil Santiago Beltrán cumplió a la perfección como titular provisorio, incluso atajando un penal ante Peñarol.
Otro punto a favor fue la rápida inserción de los tres refuerzos. Fausto Vera demostró ser un mediocampista prolijo, Aníbal Moreno mostró el liderazgo y la ubicación que se espera de un ‘5’ titular, y Matías Viña se volvió de inmediato una opción válida e influyente para el lateral izquierdo. Además, juveniles como Ian Subiabre y Santiago Lencina sumaron minutos de calidad y se perfilan como alternativas reales para la temporada.
La gran preocupación: la falta de gol y de generación de juego
El principal problema que arrastra River desde 2025 se repitió en los amistosos: la falta de gol. El equipo solo pudo convertir una vez, de penal ejecutado por Gonzalo Montiel. Los delanteros titulares Sebastián Driussi, Maximiliano Salas y Facundo Colidio tuvieron dos presentaciones discretas, pero el inconveniente es más profundo.
El equipo no logró crear situaciones claras de gol. Prácticamente no puso a sus atacantes de cara al arco rival, evidenciando una falta de generación de juego desde la partida de Franco Mastantuono. Apenas se vieron destellos de Juanfer Quintero combinando con Viña y el desequilibrio ocasional de los pibes, pero sin continuidad. Gallardo deberá evaluar si un mediocampo con tres volantes centrales es el esquema que más juego le puede dar al equipo.
Las dudas de cara al debut y la temporada
Con el debut oficial a la vista, River enfrenta interrogantes en el plano ofensivo. La búsqueda de un extremo gambeteador parece haber quedado trunca, por lo que Gallardo deberá decidir si confía en Subiabre o Cristian Jaime para ese rol. En el centro delantero, la única opción natural es el juvenil Agustín Ruberto, aunque el DT ya ha mostrado que también confía en Driussi o Salas para moverse por esa zona.
El balance final deja una sensación ambivalente. Por un lado, la base defensiva y el mediocampo parecen ordenados y firmes. Por el otro, la ausencia de poder de fuego es una limitación evidente. Gallardo tiene apenas unos días para trabajar en la generación de juego y encontrar la fórmula que le permita a River no solo no recibir goles, sino también hacerlos, empezando por el compromiso ante Barracas Central.




