Detenido en Corrientes, ahora aguardará su deportación en Buenos Aires.
Un ciudadano venezolano vinculado a la organización narcocriminal Tren de Aragua fue trasladado a un penal de máxima seguridad en la provincia de Buenos Aires, donde permanecerá aislado mientras se tramita su deportación. Según informó el Ministerio de Seguridad, el hombre fue detenido hace un mes en Corrientes tras ingresar ilegalmente al país. La investigación confirma su historial delictivo y vínculos con delitos graves. Según Clarín, su perfil representa un alto riesgo para la seguridad.
Detención y antecedentes delictivos
El hombre fue detenido el 20 de diciembre en el Puerto Local de Control de Corrientes por personal de la Sección Guardia y Patrullaje de la Prefectura Naval (PNA), cuando intentaba cruzar ilegalmente hacia Paraguay. No contaba con documentación y había ingresado por un paso fronterizo no habilitado en Salta.
El detenido posee antecedentes por homicidio, fue expulsado de Estados Unidos en 2025 y durante los últimos diez años transitó de manera irregular por ocho países. Además, presenta tatuajes vinculados a la simbología del Tren de Aragua, lo que refuerza su perfil de riesgo y lo convierte en un “narco terrorista” según la terminología del Ministerio.
Contexto del Tren de Aragua y medidas de seguridad
El Tren de Aragua fue incluido en febrero de 2025 en el Registro Público de Personas y Entidades Vinculadas a Actos de Terrorismo y su Financiamiento por el Gobierno argentino. La organización representa una amenaza compleja para la seguridad nacional, desarrollando actividades vinculadas con narcotráfico, tráfico de personas, contrabando, secuestro, extorsión y lavado de activos.
Las autoridades argentinas mantienen un estricto monitoreo de personas asociadas a la organización y aplican protocolos de seguridad para prevenir la fuga o el riesgo de reincidencia delictiva.
Procedimiento en el penal de máxima seguridad
El Ministerio de Seguridad confirmó que el detenido se encuentra aislado y bajo régimen de alto riesgo en la cárcel bonaerense, cumpliendo con todas las medidas de control mientras se tramita su expulsión del país. Se realiza un seguimiento permanente para garantizar la seguridad del interno y del personal del penal.




