Río Negro envía su helicóptero para combatir el fuego en Chubut.
La cooperación entre las provincias patagónicas se ha vuelto el pilar fundamental para enfrentar la emergencia ígnea que golpea a la cordillera. En las últimas horas, la provincia de Río Negro reafirmó su compromiso regional al desplagar su helicóptero de gran porte en territorio chubutense, centrando sus operaciones en la crítica zona del Lago Rivadavia. Esta aeronave, de vital importancia estratégica, se ha convertido en la herramienta principal para salvaguardar la integridad de las viviendas y las áreas pobladas que se encuentran bajo la amenaza directa del avance de las llamas.
Tecnología aérea y logística para proteger el Lago Rivadavia
El despliegue de esta unidad no es un hecho aislado, sino que responde a un convenio de asistencia mutua diseñado para activar recursos de alta complejidad cuando las capacidades locales se ven superadas. Según , el helicóptero rionegrino destaca por su versatilidad para operar en la geografía cordillerana, permitiendo realizar descargas de agua de gran volumen en puntos donde el acceso terrestre es nulo. Esta capacidad de ataque inicial es lo que hoy marca la diferencia entre la propagación del incendio y la protección de las estructuras residenciales.
El aporte del SPLIF en el Parque Nacional Los Alerces
Más allá del soporte tecnológico desde el aire, el esfuerzo humano también llega desde la provincia vecina. Un contingente especializado del Servicio de Prevención y Lucha contra Incendios Forestales (SPLIF) de Río Negro ha sido destinado al frente de batalla en el Parque Nacional Los Alerces. Los brigadistas rionegrinos se encuentran trabajando en los focos más activos de la región, aportando su experiencia en tareas de control de terreno y apertura de fajas cortafuegos en sectores de difícil tránsito.
Esta sinergia entre el equipamiento aéreo y el trabajo manual de los combatientes rionegrinos consolida un sistema de auxilio mutuo que trasciende las fronteras provinciales. El operativo actual no solo busca la extinción del fuego, sino que garantiza un esquema logístico robusto para el reabastecimiento de los equipos en la profundidad del bosque nativo. La integración regional demuestra ser, una vez más, la respuesta más eficaz para preservar el ecosistema patagónico frente al impacto devastador de los incendios forestales.




