Alerta en Villa Lago Rivadavia: vientos obligan a replegar brigadistas.
La situación ígnea en la zona de la cordillera ha tomado un rumbo crítico debido a las adversas condiciones climáticas registradas en las últimas horas. Un incremento repentino en la velocidad de las ráfagas de viento durante la tarde del domingo desató una serie de reactivaciones de gran magnitud en el incendio que afecta al sector de Villa Lago Rivadavia y Puerto Café. Ante la violencia del avance del fuego y el riesgo inminente para la integridad física de quienes combaten en la primera línea, el comando de incidentes debió ordenar el repliegue estratégico de varias cuadrillas en los puntos más calientes del siniestro.
Reactivaciones extremas y avance hacia la Ruta Nacional 40
El escenario actual es de extrema complejidad, con focos que han recuperado una intensidad inusual. Según El Chubut, el parte oficial emitido al cierre de la jornada confirmó que el fuego logró saltar las fajas de contención previamente construidas, especialmente en la zona alta del lago Villarino. La situación más preocupante se localiza en el sector Goya, donde el incendio ha desarrollado un frente estimado de cinco kilómetros que avanza con rapidez hacia el Cerro Negro, en dirección directa a la Ruta Nacional 40, lo que mantiene en vilo a las autoridades viales y de seguridad.
En el área de Sánchez Core, el operativo con maquinaria pesada y herramientas manuales debió suspenderse cerca de las 16 horas, cuando el viento reavivó la cabeza del incendio en su flanco izquierdo. Del mismo modo, se reportaron reactivaciones de consideración en el pinar de Geréz y la Eco Aldea, donde debieron intervenir de urgencia brigadistas de la Base Cholila y refuerzos provenientes de la provincia de San Luis para intentar frenar el avance sobre las estructuras.
Operativo masivo frente a un comportamiento errático del fuego
Para hacer frente a esta emergencia, se encuentra desplegado un contingente de 260 personas, de las cuales 172 son combatientes y bomberos voluntarios que operan directamente en la línea de fuego. El esfuerzo es federal e interdisciplinario: brigadas nacionales del Servicio Nacional de Manejo del Fuego trabajan codo a codo con personal de San Juan, San Luis y diversos municipios de la Comarca Andina. El apoyo logístico incluye aviones hidrantes, aeronaves anfibias y helicópteros con helibalde, aunque su operatividad se ve condicionada minuto a minuto por la turbulencia del aire.
A pesar del despliegue de recursos, el fuego ha mostrado un comportamiento extremo en sectores de lenga y ñire, generando focos secundarios que dificultan cualquier intento de confinamiento. La coordinación entre los organismos provinciales, nacionales y municipales, junto a los servicios de salud y logística de Esquel y la región, continúa activa de manera permanente. Las próximas horas serán determinantes para evaluar si las líneas de defensa logran contener el avance hacia zonas pobladas o si la dinámica del viento obligará a nuevas evacuaciones preventivas en el área protegida.




