Un hombre con un nivel de alcoholemia de 2,08 gramos por litro de sangre chocó su camioneta contra un vehículo estacionado en Puerto Madryn. El hecho ocurrió en plena tarde del jueves, sin dejar heridos.
El accidente se registró alrededor de las 19:25 horas del jueves en la intersección de las calles Manuel García y Albarracín, en un barrio de la ciudad costera.
Según La17, una camioneta Fiat Doblò blanca circulaba de oeste a este por calle Albarracín cuando, por causas que se investigan, el conductor perdió el control, subió a la vereda e impactó contra una Renault Kangoo que se encontraba estacionada en el lugar.
Control de alcoholemia y un resultado alarmante
Tras el choque, intervino personal de la Comisaría Cuarta de Puerto Madryn, que realizó el procedimiento de rigor y solicitó al conductor que se sometiera al control de alcoholemia obligatorio. El test arrojó un resultado alarmante: 2,08 gramos de alcohol por litro de sangre.
Esta cifra es muy superior al límite legal permitido para conducir, que en Argentina es de 0,5 gramos por litro para automovilistas en general, y 0 gramos para conductores profesionales o motociclistas. Un nivel de 2,08 representa un estado de grave ebriedad que anula por completo la capacidad para manejar con seguridad.
Daños materiales y un llamado a la concientización
El impacto generó daños materiales considerables en ambos vehículos, evidenciando la violencia del episodio. Afortunadamente, no se registraron personas heridas, ni peatones ni ocupantes de los rodados, lo que pudo haber sido una tragedia dado el contexto urbano y horario del hecho.
Las autoridades procedieron a labrar las actuaciones correspondientes y a dejar constancia formal del resultado del test de alcoholemia. Se avanzó con las medidas administrativas y judiciales previstas para este tipo de infracciones graves de tránsito, que pueden incluir la inhabilitación para conducir y causas penales.
Advertencia policial sobre los riesgos de manejar alcoholizado
Desde las fuerzas intervinientes aprovecharon el caso para remarcar, una vez más, la extrema peligrosidad de conducir bajo los efectos del alcohol. Subrayaron que niveles de alcoholemia como el detectado afectan severamente la capacidad de reacción, la percepción del riesgo, la coordinación y el control general del vehículo.
El episodio sirve como un recordatorio contundente de que manejar alcoholizado no solo pone en riesgo la vida del conductor, sino la de todos los que comparten la vía pública. La intervención policial rápida y el control preventivo son herramientas clave para disuadir esta conducta y evitar siniestros con consecuencias irreparables.




