Argentino varado en Doha relata su dramática espera tras el inicio de la guerra.
La escalada bélica en Medio Oriente ha transformado un viaje de placer en una auténtica pesadilla para Gonzalo Lencina, un ciudadano argentino radicado en España que permanece varado en Qatar. El joven regresaba de sus vacaciones en Maldivas con destino a Madrid cuando su aeronave, al sobrevolar el espacio aéreo de Kuwait, recibió la orden de retornar de inmediato a Doha ante la detección de movimientos militares en la región. Actualmente, Lencina forma parte de los miles de pasajeros afectados por la cancelación masiva de operaciones en uno de los nodos aéreos más importantes del mundo.
El escenario en el Aeropuerto Internacional de Hamad fue descrito por el protagonista como una situación de caos organizado, donde se habrían cancelado cerca de 1.800 vuelos en pocas horas. Según Perfil, la incertidumbre inicial dio paso al temor directo cuando, ya instalado en un hotel proporcionado por la aerolínea, Lencina fue testigo de explosiones en el cielo qatarí. La gravedad del conflicto quedó sellada cuando recibió una alerta oficial en su teléfono celular instándolo a no moverse y permanecer en un lugar seguro, confirmando que la amenaza era inminente y real.
Entre el asombro y la tensión en un hotel de Qatar
A pesar de que la compañía aérea se ha hecho cargo de los traslados y el alojamiento, el nerviosismo es el denominador común entre los pasajeros. Lencina relató cómo observa a otros viajeros en el hotel manifestar signos de ansiedad constante, mientras contrastan con la calma de los residentes locales, quienes parecen habituados a la dinámica de inestabilidad regional. «Lo ves en las noticias y te parece algo súper lejano, hasta que te das cuenta de que está pasando algo en serio», reflexionó el argentino sobre el impacto de vivir un bombardeo en primera persona.
Un punto crítico mencionado por el joven es la limitación de las asistencias al viajero tradicionales. Lencina advirtió que los seguros de viaje estándar no ofrecen cobertura alguna cuando se trata de conflictos armados o estados de guerra, lo que deja a los pasajeros en una situación de dependencia absoluta de las políticas de las aerolíneas y la asistencia consular. En su caso, al residir en España, ha recibido apoyo telefónico de la Embajada de ese país, especialmente para gestionar la continuidad de un tratamiento médico personal.
Expectativas de evacuación y seguridad aérea
La salida de los pasajeros varados en Doha está supeditada exclusivamente a la reapertura segura del espacio aéreo regional. Según las últimas comunicaciones de las autoridades aeroportuarias, no habrá novedades concretas de reprogramación hasta el próximo 6 de marzo, fecha en la que se evaluará nuevamente el panorama bélico. «De acá no va a salir nadie hasta que sea un lugar seguro», sentenció Lencina, quien intenta mantener la templanza evitando el exceso de información negativa mientras aguarda el llamado final para abandonar la zona de conflicto.
La situación de Gonzalo es un reflejo de la vulnerabilidad de cientos de argentinos que hoy se encuentran en tránsito por el Golfo Pérsico. Mientras el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán continúa su curso, la prioridad para los varados es la supervivencia y la paciencia, a la espera de que los corredores aéreos vuelvan a ser transitables para la aviación civil.




