El ministro de Seguridad apuntó directamente contra la Justicia por autorizar el traslado del homicida a un consultorio externo sin custodia policial. «Yo esto claramente lo atribuyo a la responsabilidad judicial», afirmó. Mientras la búsqueda continúa en una zona rural de difícil acceso, el conflicto entre el Gobierno provincial y el Poder Judicial se profundiza.
La fuga de Darío «El Loco» Cárdenas no solo activó un operativo intenso en el noreste de Chubut, sino que además abrió un frente de conflicto entre el Gobierno provincial y el Poder Judicial. La discusión no gira únicamente en torno a cómo escapó un condenado por homicidio, sino a quién le corresponde asumir la responsabilidad por lo ocurrido. En ese contexto, desde el área de Seguridad salieron con definiciones tajantes.
Iturrioz apunta contra el juez Nieto Di Biase
El ministro de Seguridad, Héctor Iturrioz, apuntó directamente contra la Justicia por haber autorizado el traslado del interno a un consultorio externo. «Yo esto claramente lo atribuyo a la responsabilidad judicial», afirmó, marcando un posicionamiento sin matices frente a la decisión que permitió la salida del penal. La crítica no solo fue política, sino también operativa.
El funcionario buscó despegar a la policía de cualquier responsabilidad directa en la evasión. Explicó que el procedimiento se realizó con los recursos disponibles y dentro de los protocolos habituales. «Siempre que hay una fuga se hace un sumario administrativo interno, pero nosotros teníamos el recurso justo para enviarlo», señaló.
El punto clave: la custodia en el consultorio externo
El punto central, según planteó Iturrioz, estuvo en las condiciones en las que se llevó adelante la atención psicológica. Allí remarcó una situación que, para su cartera, dejó al detenido sin custodia efectiva. «El psicólogo, por sus reglas, no deja ingresar a personal policial y en ese momento está absolutamente fuera de custodia», explicó, al describir el contexto en el que se produjo la fuga.
La decisión de trasladar a Cárdenas fuera del sistema penitenciario también fue cuestionada por su peligrosidad. Desde Seguridad insistieron en que existían alternativas dentro del propio sistema carcelario. «Criticamos públicamente que a un delincuente peligroso lo mandaran a un psicólogo externo cuando hay profesionales dentro del sistema», sostuvo el ministro.
Alternativas tecnológicas ignoradas
En esa misma línea, Iturrioz mencionó herramientas tecnológicas que, según afirmó, podrían haber evitado la situación. «Está el sistema telemático que se puede usar perfectamente», dijo, en referencia a mecanismos de atención a distancia que no implican traslados ni exposición externa. La crítica apuntó a lo que considera decisiones evitables.
El tono de las declaraciones subió aún más cuando vinculó este tipo de medidas con riesgos para la sociedad. «Es como si la sociedad tuviera la obligación de bancar los caprichos de los delincuentes», lanzó, dejando en claro el malestar del Ejecutivo frente a lo ocurrido. La frase reflejó el nivel de tensión que generó el caso.
La búsqueda continúa: «anda a pie» en zona rural
Mientras tanto, el despliegue para recapturarlo se mantiene activo en una zona rural cercana al límite con Río Negro. Las fuerzas trabajan sobre la hipótesis de que el prófugo intentó escapar por el sector de Arroyo Verde, aunque no hay confirmación plena. «Creemos que hay un indicio de probabilidad, pero no certeza, de que es quien intentó salir por la ruta», explicó el funcionario.
Según indicaron desde Seguridad, el seguimiento se concentra en áreas de difícil acceso donde el terreno complica las tareas. A pesar de eso, sostienen que el cerco se va cerrando. «Sabemos que el prófugo anda a pie», detalló Iturrioz, en referencia a los últimos datos que manejan las fuerzas que participan del operativo conjunto entre Chubut y Río Negro.
Un conflicto institucional que se profundiza
Mientras la búsqueda sigue sin resultados concretos, el conflicto institucional se profundiza. Desde el Gobierno insisten en que la responsabilidad está claramente delimitada. «Yo no pienso responsabilizar a la policía por nada, es claramente responsabilidad del Poder Judicial», concluyó Iturrioz, en una definición que deja abierto un nuevo capítulo en la relación entre ambos poderes.
La fuga de «El Loco» Cárdenas, un condenado por homicidio con antecedentes de peligrosidad, expuso las grietas en la coordinación entre los poderes del Estado y dejó en el centro del debate la seguridad pública en la provincia.




