En lo que representa un giro histórico para el posicionamiento geopolítico de la República Argentina y la custodia de su soberanía marítima, las principales potencias navales del continente europeo han presentado agresivas propuestas crediticias para rearmar a las Fuerzas Armadas nacionales.
La trascendental noticia encendió de inmediato las alarmas de la diplomacia internacional y consolida una firme decisión estatal orientada a recuperar capacidades militares estratégicas que se encontraban paralizadas desde hace décadas.
Financiamiento del 100%, apoyo de Milei y reacción internacional
Alemania y Francia ofrecieron financiar la totalidad de la compra de tres submarinos para la Argentina por un monto superior a los 3.000 millones de euros (aproximadamente 3.355 millones de dólares). La confirmación fue realizada por el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, almirante Marcelo Dalle Nogare, durante un almuerzo en el Rotary Club, en el marco de la política de reequipamiento militar impulsada por el gobierno de Javier Milei.
El proyecto de modernización naval generó inmediatas señales de alerta en el Reino Unido y en Chile debido a las profundas implicancias estratégicas para el control del Atlántico Sur y la proyección antártica. En simultáneo con el llamado a licitación por casi 190.000 millones de pesos para la Base Naval Integrada en Ushuaia, el Ejecutivo autorizó a la Armada a gestionar un crédito externo por 2.300 millones de dólares para los sumergibles y 1.200 millones para incorporar dos fragatas. Analistas destacaron que estas adquisiciones son vitales para resguardar las rutas comerciales y los recursos ante el impacto económico de Vaca Muerta.
Scorpène francés contra Type 209NG alemán: las ofertas técnicas al detalle
Tras la evaluación realizada por el jefe de la Armada, almirante Juan Carlos Romay, el Ministerio de Defensa analiza dos opciones de elite bajo un esquema de pago en cuotas y un plazo de primera entrega estimado en seis años. La propuesta francesa del astillero Naval Group contempla el modelo Scorpène Evolved, una nave de 2.000 toneladas de desplazamiento, 72 metros de eslora, 80 días de autonomía y capacidad para transportar torpedos pesados junto a misiles Exocet.
Por su parte, la alternativa de la firma alemana ThyssenKrupp Marine Systems (TKMS) ofrece el modelo Type 209NG, un sumergible de 1.590 toneladas en superficie equipado con el avanzado sistema de combate ORCCA. Esta opción suma además el antecedente favorable de que la Armada Argentina opera unidades pertenecientes a dicha familia naval desde 1974.
