Una megacausa por mafias rurales y robo de ganado en gran escala sacudió las estructuras de la Comarca Andina, culminando en un despliegue de fuerzas policiales de magnitudes cinematográficas en el interior profundo de la provincia.
Ante el desesperado reclamo de los productores ganaderos que ven amenazada la subsistencia de sus establecimientos por el violento accionar de bandas armadas, el aparato de seguridad provincial ejecutó una ofensiva total en el terreno. Las minuciosas inspecciones terrestres no solo desarticularon una base de acopio clandestino de hacienda, sino que desnudaron un peligroso poder de fuego que pone en alerta a los investigadores sobre las ramificaciones criminales en el territorio chubutense.
La fulminante intervención de las fuerzas del orden público se concretó formalmente tras una extenuante e ininterrumpida jornada de rastrillajes e irrupciones tácticas. la Policía del Chubut recuperó 89 animales durante una investigación por abigeato en la Comarca Andina.
El megaoperativo se ejecutó el pasado miércoles 10 de junio y permitió, además de desbaratar el millonario botín en pie, el secuestro inmediato de un arma de fuego lista para el disparo, más de un centenar de municiones de guerra y diversos elementos de alta peligrosidad para el proceso penal.
Caballería pesada: Diez horas de rastrillaje y un arsenal oculto en el campo
Las minuciosas acciones en el terreno rural fueron comandadas de manera exclusiva por los agentes de la División Investigaciones Rurales Comarca Andina, organismo de elite dependiente de la Dirección de Policía Judicial de la provincia. Según datos fehacientes ratificados por el Ministerio de Seguridad y Justicia de la Provincia, el despliegue de los uniformados se desarrolló de forma intensa entre las 9:00 y las 19:00 horas. Durante ese bloque temporal, los sabuesos lograron cercar y recuperar el total de las 89 cabezas de ganado vinculadas de forma directa a la causa por delitos rurales, asestando un golpe financiero letal a la estructura de comercialización ilegal de carnes.
Sin embargo, el hallazgo más escalofriante para las autoridades locales se produjo al revisar las instalaciones terrestres de los sospechosos, donde se topetaron con un arsenal de armas y cartuchería viva. En los allanamientos se logró confiscar una pistola de puño calibre .22, acompañada por un lote de 101 cartuchos de distintos calibres de alto impacto, entre los que se discriminan municiones de guerra y caza calibre .308, 7,62 mm, 7,65 mm, .38 y .22, sumado a un pack de nueve vainas servidas que delatan tiroteos recientes en la zona. La totalidad de las evidencias balísticas quedaron bajo custodia científica para peritajes de urgencia ordenados por la Justicia ordinaria.
Ofensiva coordinada en Chubut para blindar a los productores ganaderos
La concreción exitosa del procedimiento requirió una alianza sin fisuras entre múltiples dependencias de la fuerza de seguridad, debido a la complejidad geográfica de la estepa y los bosques cordilleranos. El operativo requirió el despliegue coordinado de efectivos policiales de la Unidad Regional Esquel, la Comisaría de Gualjaina, la Comisaría de Paso del Sapo y los especialistas de las Divisiones de Seguridad Rural de las localidades de Trevelin y El Maitén, con el auxilio técnico del personal de la División Criminalística de Esquel en el levantamiento de huellas y marcas de ganado.
Las autoridades de la Jefatura de Policía remarcaron de forma tajante que este tipo de incursiones masivas forman parte del plan estratégico de contingencia destinado a prevenir, combatir y esclarecer los robos en el ámbito rural en Chubut, una problemática delictiva violenta que asfixia financieramente a los productores de la Patagonia. Los altos mandos ministeriales sentenciaron que el trabajo articulado entre los gabinetes de investigación criminal y las patrullas rurales resulta una herramienta indispensable para recuperar los animales sustraídos y acopiar las pruebas científicas necesarias que permitan dictar prisiones preventivas inmediatas contra las bandas de cuatreros.
