El arquero colombiano destacó la locura que se vive en La Bombonera y proyectó la final de la Copa Sudamericana.
Álvaro Montero, el guardameta colombiano de 31 años que llegó a Boca Juniors en julio tras consagrarse como el mejor arquero del Torneo Apertura en Vélez Sarsfield, atraviesa un presente dorado bajo los tres palos del club de la Ribera.
La rápida adaptación al arco xeneize y el impacto de La Bombonera
Tras ser la figura indiscutida en la definición por penales ante su exequipo para clasificar a las semifinales de la Copa Argentina y afianzarse en el camino hacia la gran final de la Copa Sudamericana, el futbolista rompió el silencio antes del clásico con Independiente para repasar su acelerado acople al fútbol argentino.
«Yo llegué al club un sábado y ya estaba debutando un martes, pasó todo muy rápido. Lo afronté como un reto lindo y disfrutando de cada paso. Estoy en un lugar donde siempre he querido estar», confesó en una entrevista con el programa ESPN F90 Colombia. Si bien reconoció la intensidad del juego local, Montero admitió su fascinación total con el público azul y oro: «A mí particularmente me ha sorprendido cómo el hincha de Boca vive el día a día y los partidos. Entrar a La Bombonera es una experiencia que hay que vivirla para poder sentir de lo que estás hablando, no se puede describir eso».
El legado de Córdoba, la fortaleza del grupo y la final internacional
La entrevista contó además con un emotivo cruce junto al legendario Óscar Córdoba. Frente a los elogios de su compatriota, Montero dejó en claro su objetivo de forjar su propia huella sin comparaciones: «Óscar es un referente para el club y para mí. Intento construir mi propio camino e historia, buscar mi propia identidad en bases sólidas, porque las comparaciones no son productivas».
Asimismo, el arquero valoró la resiliencia del plantel para reponerse ante la adversidad: «Ya nos han metido muchísimos goles, ya tenemos ese caparazón para saber gestionar los momentos. Encontramos un buen grupo con ambición que te respalda partido a partido». Sobre los fallos individuales, agregó que «los errores son inevitables; lo que critico es que se presenten frecuentemente».
De cara a la final internacional frente a Atlético Mineiro, que se disputará el próximo 21 de noviembre en Barranquilla,Montero analizó las diferencias económicas con el fútbol brasileño y destacó la sede elegida en su país natal: «Fuera del calor, todo está perfecto». El arquero buscará conquistar su primera estrella internacional con la camiseta xeneize.
