Una fuerte convulsión sacude la administración pública nacional luego de que las máximas autoridades anunciaran un drástico plan de bajas para el personal estatal.
En una encendida reacción frente a lo que consideran una maniobra de vaciamiento institucional y un ataque directo contra miles de puestos de trabajo, la conducción del principal gremio del sector anunció una marcha urgente a la quinta de Olivos, elevando al máximo la tensión social.
Cruces por el Decreto 1203/2026 y advertencias sobre los 21.000 estatales
ATE marchará a la Quinta de Olivos en rechazo al plan de retiros voluntarios: “Es despido extorsivo”. La drástica medida del sindicato se desencadenó tras la publicación en el Boletín Oficial del Decreto 1203/2026, firmado por el presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete Diego Santilli y el ministro de Desregulación y Transformación del Estado Federico Sturzenegger, el cual alcanza a 21.187 empleados públicos repartidos en tres grupos de beneficiarios.
El secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, repudió la iniciativa oficial manifestando: «No es retiro voluntario, es despido extorsivo. No hay voluntad cuando la opción es o firmás o te quedás en la calle sin laburo y sin obra social. No se aguanta más. Al que vamos a retirar y no de manera voluntaria es a Sturzenegger». Desde el gremio remarcaron que quien acepte el retiro no podrá reingresar al Estado durante 8 años, que las vacantes serán eliminadas y que los representantes gremiales deberán renunciar a sus fueros para adherir, denunciando intimidaciones para forzar las renuncias.
Marcha a la Quinta Presidencial y reclamos por la crisis salarial
La movilización a la residencia presidencial fue ratificada para este miércoles 21 de octubre a las 17:00 bajo la premisa de que las autoridades trasladaron allí la centralidad del Ejecutivo. «La Casa Rosada está vacía. No la pisan desde hace meses. Gobiernan desde Olivos y ahí los tenemos que ir a buscar», fundamentó Aguiar al comparar esta coyuntura con los procesos de privatizaciones y ajustes aplicados durante los años noventa.
A su vez, la jornada de protesta se da en el marco de una batería de reclamos que incluye la fuerte caída del salario real, paritarias cerradas por debajo de la inflación, el fenómeno del pluriempleo y endeudamiento de los trabajadores, despidos, no renovación de contratos, desvalorización de la carrera administrativa y el sistemático vaciamiento y cierre de organismos públicos.
