El gobernador de Jujuy, Carlos Sadir, encendió la polémica en el escenario político nacional al advertir que el ansiado acuerdo electoral con la administración de Javier Milei «no está tan cercano» como pretende la Casa Rosada.
En el marco de los debates para reformar el sistema político, el mandatario trasandino confirmó que las elecciones provinciales en Jujuy se adelantarán para el mes de mayo de 2027 y reclamó abrir una instancia de diálogo más profunda sobre la eliminación o suspensión de las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), entre otros puntos clave de la agenda legislativa.
Freno a la reforma electoral y las trabas para un acuerdo conjunto
Si bien el jefe del Ejecutivo jujeño se mostró «dispuesto» a acompañar una eventual suspensión de las PASO, aclaró que la propuesta oficial impulsada por el Gobierno de Milei forma parte de un paquete más amplio que abarca la implementación de Ficha Limpia, cambios en la elección de representantes del Parlasur, mayores exigencias para constituir partidos nacionales y la regulación de debates presidenciales.
Sadir remarcó en declaraciones radiales que “hay bastante para hablar, a pesar de que sé que el Gobierno está apurado con eso”. El mandatario enfatizó que en Jujuy no rigen las PASO locales y advirtió que los gobernadores buscan cerrar acuerdos de forma coordinada para evitar que negociaciones individuales dejen en desventaja a ciertas provincias.
El dilema electoral con La Libertad Avanza en Jujuy
A pesar de destacar que actualmente existe mayor fluidez en las conversaciones con el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, y el ministro de Economía, Luis Caputo, el gobernador radical señaló un obstáculo central que traba el entendimiento: la pretensión de La Libertad Avanza de competir con sello propio y candidato a gobernador en su territorio.
“Acá en nuestra provincia, de lo que venimos hablando y de lo que escucho de La Libertad Avanza, tienen intenciones de tener un candidato a gobernador”, alertó Sadir. Esta decisión estratégica del oficialismo nacional genera preocupación en el Gobierno jujeño, ya que una división electoral entre la UCR y los libertarios fracturaría el voto de cara a los comicios de 2027, considerando que ambas expresiones políticas comparten buena parte de su electorado base.
