El Ejecutivo descartó convocar a la Comisión de Asuntos Constitucionales hasta no asegurar los 37 respaldos necesarios para suspender las PASO y modificar la Boleta Única. Admiten que los acuerdos con gobernadores no garantizan los votos de sus legisladores.
En una muestra de pragmatismo parlamentario, el Gobierno nacional decidió congelar temporalmente el tratamiento de la reforma política en el Senado de la Nación. Sin las garantías suficientes para reunir los votos de la mayoría especial requerida, en los despachos de Balcarce 50 prefirieron recalcular la estrategia de negociación con las provincias y bloques aliados antes de convocar nuevamente a comisión.
El objetivo central del oficialismo sigue enfocado en dos ejes: la suspensión de las PASO nacionales para las elecciones presidenciales de 2027 y la incorporación de la opción de «lista completa» en la Boleta Única de Papel (BUP).
«Hasta que no haya acuerdo cerrado no vamos a convocar»
Fuentes del Poder Ejecutivo confirmaron que no habrá movimientos en la Comisión de Asuntos Constitucionales de la Cámara Alta mientras no estén cerrados los apoyos individuales necesarios.
“Hasta que no haya acuerdo cerrado no vamos a convocar”, advierten categóricamente en Balcarce 50, descartando los dictámenes apresurados que algunos sectores del oficialismo proyectaban para antes de fin de mes.
La matemática del Senado plantea una ecuación compleja para La Libertad Avanza:
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Banca propia: El bloque oficialista cuenta con 21 senadores.
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El objetivo: Se requieren 37 votos (mayoría absoluta) para modificar la legislación electoral.
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Caza de respaldos: Requiere sumar al menos 16 votos entre la UCR, el PRO, los bloques provinciales y sectores del peronismo disidente.
En la conducción parlamentaria reconocen que los entendimientos que el oficialismo —a través de dirigentes como Diego Santilli— mantiene con los gobernadores no se traducen automáticamente en el voto de los senadores de sus provincias, quienes conservan agendas e intereses propios.
La estrategia electoral y la disputa por la Boleta Única
Mientras la mesa política discute los plazos de las alianzas hacia 2027, en el armado electoral libertario consideran que no hay apuro por realizar concesiones territoriales tempranas, utilizando la figura presidencial de Javier Milei como principal activo de negociación.
En materia técnica, las prioridades de la ley se concentran en dos modificaciones clave:
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Suspensión de las PASO: Tras descartar la eliminación definitiva, el Gobierno se orienta a suspender las primarias en 2027 para reducir el impacto de la incertidumbre política sobre el programa económico.
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Casillero de lista completa en la BUP: El oficialismo busca reinstalar la opción de votar la grilla completa con una sola marca, un mecanismo ausente en las legislativas de 2025 que favorecería el arrastre de la boleta presidencial hacia los candidatos a legisladores.
A pesar de la presión por avanzar, en un sector de la Casa Rosada le quitan dramatismo a una eventual falta de consenso: “No es tan grave que haya PASO. Somos competitivos igual”, deslizan en las oficinas del Ejecutivo.
Sesiones extraordinarias en el horizonte de diciembre
Con la Comisión de Asuntos Constitucionales paralizada desde mediados de septiembre y una agenda legislativa saturada por la discusión del Presupuesto 2027, en el Gobierno dan por hecho que el margen parlamentario de las sesiones ordinarias resulta insuficiente.
Ante este panorama, la Casa Rosada evalúa prorrogar las sesiones ordinarias durante el mes de diciembre, buscando ganar tiempo para destrabar la ley de leyes e intentar, en la misma ventana de debate, cerrar los acuerdos definitivos que permitan tratar la reforma política en ambas cámaras.
