Una fulminante y sorpresiva irrupción policial sacudió a los vecinos de la zona sur durante las últimas horas.
La Policía del Chubut logró capturar de manera exitosa en Comodoro Rivadavia a Bruno Alberto Levicoy, de 37 años y conocido en el ámbito delictivo bajo el apodo de «El Conejo», sobre quien pesaba una estricta orden de captura vigente emitida desde el presente mes de octubre.
El violento procedimiento de detención se ejecutó mediante un sigiloso allanamiento concretado dentro de un domicilio situado sobre la calle Calafate, en pleno corazón del barrio Ceferino, donde el malviviente permanecía oculto para eludir los constantes controles de las autoridades.
Un megaoperativo de élite para atrapar a un prófugo con frondoso prontuario
La impecable tarea de inteligencia y cerrojo estuvo comandada por efectivos pertenecientes a la División Búsqueda de Personas y Capturas, quienes contaron con el apoyo táctico y la irrupción del Grupo Especial de Operaciones Policiales (GEOP) para neutralizar cualquier posible intento de fuga o resistencia armada.
Las autoridades precisaron que «El Conejo» se encontraba acorralado por la Justicia debido a que no se había presentado ante la Oficina Judicial para comenzar a cumplir de forma efectiva una pena de un año y ocho meses de cárcel. Dicha condena le fue impuesta tras ser hallado culpable por los delitos de amenazas simples y robo agravado en poblado y en banda en grado de tentativa.
Un peligroso historial delictivo que aterrorizaba a Comodoro Rivadavia
La captura de Levicoy puso fin a un largo derrotero impune. Según el detallado informe emitido por las fuerzas de seguridad provinciales, el detenido ostenta un aterrador y frondoso historial judicial que incluye múltiples causas por robo, tentativa de robo, hurto, lesiones graves provocadas con armas de fuego, agresiones con armas blancas, atentado y resistencia a la autoridad, daños materiales y reiteradas denuncias por violencia familiar.
La mayor parte de estos graves episodios criminales tuvieron como escenario recurrente las calles del barrio Ceferino y el microcentro comodorense. Tras quedar formalmente privado de su libertad, el imputado fue alojado en dependencias policiales y puesto a disposición inmediata de los magistrados para que comience a purgar su condena en prisión.
