En una jornada calificada como histórica por las autoridades de la Ciudad y la Nación, este domingo se puso en marcha el operativo oficial para mudar de forma gradual a los 1.500 detenidos alojados en el emblemático penal de Villa Devoto hacia el flamante Complejo Penitenciario de Marcos Paz.
La iniciativa cumple una postergada promesa realizada a los vecinos del barrio porteño y marca un hito en el sistema penitenciario argentino.
Comando Unificado y operativo de máxima seguridad en las rutas
Para garantizar un traslado impecable y libre de riesgos, las autoridades conformaron un Comando Unificado integrado por las fuerzas de seguridad federales, de la Ciudad de Buenos Aires y de la Provincia de Buenos Aires. Este organismo multidisciplinario supervisa cada trayecto evaluando minuciosamente el perfil criminológico de cada interno para neutralizar eventuales contratiempos durante el despliegue logístico hacia el territorio bonaerense.
El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, destacó el entendimiento alcanzado con el Poder Ejecutivo Nacional: «Histórico. Ya es una realidad el desalojo de la Cárcel de Devoto. Gran trabajo en equipo con el Presidente Javier Milei, Karina Milei, la Ministra Alejandra Monteoliva, Gabriel Sánchez Zinny y los Ministros Horacio Giménez y Gabino Tapia».
Un complejo de última generación y el alivio para las comisarías
La nueva cárcel de Marcos Paz se ubica en un predio de 80 hectáreas y cuenta con cuatro unidades de alojamiento de máxima seguridad equipadas para albergar a 2.232 personas. Tras permanecer paralizada durante cinco años, la obra fue reactivada en diciembre de 2024 por la gestión porteña y posteriormente transferida al Ministerio de Seguridad de la Nación para su puesta en funcionamiento inmediata.
Una vez finalizado el vaciamiento completo del penal de Devoto, el plan de seguridad continuará con el traslado a Marcos Paz de otros 350 internos que actualmente permanecen alojados en comisarías y alcaidías de la Policía de la Ciudad bajo la órbita de la Justicia Nacional. De este modo, se busca descomprimir las dependencias policiales y modernizar la custodia de procesados y condenados.
