La inminente temporada de langostino en Chubut se encuentra al borde del colapso tras una feroz embestida gremial.
El presidente de la pesquera Conarpesa, Fernando Álvarez Castellano, encendió las alarmas de la industria al denunciar públicamente que el Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA) intenta boicotear el inicio de las operaciones y poner en riesgo miles de puestos de trabajo. La controversia estalló luego de que la firma propusiera un esquema productivo con doble turno para elevar el procesamiento diario a 20.000 cajones (400.000 kilos de langostino), plan que ya cuenta con el aval masivo de la mano de obra.
Respaldo masivo en Puerto Madryn y aprietes sindicales en Rawson
Pese a la férrea resistencia de la conducción liderada por Luis Núñez, el empresario confirmó que la propuesta patronal fue aceptada por el 90% de los trabajadores de la planta de Puerto Madryn. Sin embargo, acusó al STIA de desplegar maniobras de amedrentamiento en la localidad de Rawson para forzar el rechazo de la plantilla. Álvarez Castellano fue contundente respecto a la postura de la empresa: «Si no quieren, lo haremos en Madryn solo y listo. Es mi forma de liquidar o no abro las plantas», sentenció a solo dos semanas del arranque previsto de la zafra provincial.
El titular de Conarpesa comparó la intransigencia del gremio de la alimentación con la libertad de acción otorgada por el SOMU en la presente campaña, acusando a la cúpula sindical de comportarse como «extorsionadores» que impiden a los marineros y operadores generar ingresos. «Si el STIA quiere su sistema, les pongo las plantas pero que paguen ellos», desafió.
Solidaridad periodística y denuncias de aprietes a la prensa
En sus duras declaraciones, Álvarez Castellano no solo apuntó a la pérdida de jornales laborales por la «situación ridícula» que empuja el sindicato, sino que también hizo pública su profunda preocupación por las presiones ejercidas desde la cúpula gremial contra la libertad de prensa y los medios de comunicación de la región.
El directivo empresarial expresó su total solidaridad con la periodista Marina Pacheco, del portal especializado Mar y Pesca Noticias Patagónicas, quien sufrió apremios y amedrentamientos por parte del entorno del dirigente Luis Núñez. «Así se manejan, apretando y amedrentando. No hay que temer a esta gente. Libertad de expresión y libertad de elección», concluyó el referente del sector pesquero.
