En medio de una angustia creciente que conmociona tanto a la Patagonia como al norte argentino, el operativo para localizar al docente jubilado barilochense Raúl Alfredo Moyano, de 59 años, sumó un despliegue logístico y tecnológico sin precedentes.
Al cumplirse el noveno día consecutivo de su misteriosa desaparición en el cerro Ñuñorco Grande —ubicado en la zona de El Mollar, Tafí del Valle—, las autoridades provinciales y fuerzas de seguridad intensificaron los rastrillajes tras su partida en solitario a realizar trekking el pasado 12 de octubre.
Despliegue de alta tecnología, helicóptero y campamento a 3.200 metros
Para hacer frente a las complejas condiciones meteorológicas y a la geografía extrema del lugar, la Policía de Tucumán, junto con Gendarmería Nacional, bomberos, baqueanos y voluntarios, montaron un campamento de avanzada y una base operativa a 3.200 metros de altura en la cima del cerro. Esta estrategia permitirá a las brigadas pernoctar en la montaña durante cuatro o cinco días para no perder tiempo en los ascensos. Hernán Parajón, coordinador del operativo y referente de la Fundación Cumbres Andinas, indicó que la hipótesis principal es que la densa niebla desorientó a Moyano, dejándolo atrapado en una cornisa o zona inaccesible. Para sobrevolar los cañadones más riesgosos, la Dirección de Fuerzas Especiales C.E.R.O. y la División GEAM incorporaron un helicóptero provincial, además del uso de cuatro drones con cámaras térmicas y alcance de 15 kilómetros operados por Gendarmería y Bomberos Voluntarios de Santa María, sumado al apoyo de la Policía de Catamarca con perros adiestrados para alta montaña.
Señal telefónica clave, pistas del ECIF y el desgarrador relato de su familia
Una de las pistas más firmes surgió del peritaje del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF), que detectó que una antena en Los Sarmientos captó la señal del celular de Moyano 48 horas después de su extravío, orientando el patrullaje hacia las laderas sur y sudeste en dirección a la Ruta Provincial 307 y la Quebrada de los Sosa. La falta de rastros concretos mantiene en vilo a sus seres queridos. Mientras su hija expresó la desesperación del círculo familiar, su hijo Matías Moyano destacó la gran capacidad física y experiencia en montaña de su padre, acostumbrado al trekking en Bariloche, la gimnasia y el ciclismo. Por su parte, su pareja, Liliana Tunkiewiez, reveló que en su último mensaje de WhatsApp el 12 de octubre, el docente le advirtió que el camino estaba cerrado por la niebla y le mandó un último texto a las 17:20 horas confirmando: «Bajo».
