El exministro de Macri señaló una lenta inversión, un freno en el empleo y proyectó un modesto crecimiento del 1,5% para este año.
El exministro de Trabajo y Producción durante la gestión de Mauricio Macri, Dante Sica, lanzó un contundente análisis sobre el rumbo económico que atraviesa la Argentina bajo la conducción del presidente Javier Milei.
Proceso de transición, bajo crédito y proyección de crecimiento desacelerado
Durante una entrevista concedida a la emisora Splendid AM 990, el especialista definió el escenario actual como «un proceso de transición y un cambio de régimen económico», remarcando que el modelo de La Libertad Avanza experimenta una expansión traccionada principalmente por las exportaciones, mientras que la llegada de inversiones privadas avanza «muy lento».
En su exposición, el economista enfatizó la necesidad de reanimar de forma urgente el crédito productivo, cuyos niveles se encuentran sumamente rezagados respecto al Producto Bruto Interno (PBI) nacional. Sica recordó que el país arrastra 20 años continuos sin inversiones significativas y adelantó proyecciones de reactivación moderadas para los próximos ejercicios.
Según sus estimaciones, la economía cerrará este año con una expansión de tan solo el 1,5% —cifra sustancialmente menor a la esperada—, mientras que para 2027 se proyecta un rebote cercano al 2,5%, con la expectativa de observar paulatinas mejoras en el salario real. Asimismo, aclaró que la escasez de empleo genuino no obedece al esquema libertario actual, sino a un cuarto de siglo acumulado sin inversiones y basado en la generación de puestos de baja productividad.
Impacto geopolítico: la definición del balotaje en Brasil y el futuro del Mercosur
Además de evaluar el panorama doméstico, el ex funcionario macrista analizó las elecciones presidenciales que se disputan en Brasil entre Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro. Sica observó que la nación vecina transformó de manera radical su mapa político de los últimos 30 años para consolidar un eje dominante de centroderecha, por lo que planteó dos escenarios contrapuestos según quién resulte victorioso en las urnas.
Sostuvo que una eventual victoria de Lula dejaría al Poder Ejecutivo brasileño a contramano de la corriente ideológica mayoritaria de su país, derivando en un vínculo diplomático y comercial ríspido con la Argentina y dentro del Mercosur.En contraposición, proyectó que un triunfo de Bolsonaro imprimiría una veloz recuperación del crecimiento en Brasil, al tiempo que la afinidad entre el mandatario brasileño y Milei le otorgaría un dinamismo clave a la integración regional. Los dichos de Sica reavivan el debate sobre la sustentabilidad del programa económico local y sus alianzas estratégicas.
