Un preocupante sacudón comercial e industrial enciende las alarmas en el sector del consumo masivo.
La afamada cadena de supermercados mayoristas Diarco aceleró su plan de achique estructural tras concretar el cierre definitivo de cuatro grandes sucursales en menos de 60 días, sumando su más reciente persiana baja en la región patagónica. La combinación explosiva entre una profunda retracción de las ventas, la caída acumulada del poder adquisitivo y los insostenibles costos operativos forzaron a la firma a replegarse, dejando un clima de profunda incertidumbre laboral.
La última clausura se ejecutó en la localidad neuquina de Junín de los Andes, sobre la colectora 9 de Julio, interrumpiendo de forma abrupta la atención comercial y dejando a cerca de una docena de empleados a la deriva. El caso encendió las alertas en localidades como Esquel donde la firma opera una importante sucursal aunque hasta la fecha no se notificaron medidas de ajuste similares para el establecimiento esquelense.
Ola de cierres en Buenos Aires, despidos e incertidumbre en la Patagonia
El abrupto fin de las operaciones en Junín de los Andes se suma a un preocupante patrón de persianas bajas que la compañía venía ejecutando en la provincia de Buenos Aires. Entre los antecedentes inmediatos figura la clausura de la planta de Jáuregui, en el partido de Luján abierta en 2021 y que afectó a unos 30 trabajadores, la sucursal de Zárate (inaugurada apenas meses atrás) y el local de Tres Arroyos, clausurado en agosto afectando a más de doce familias.
Esta seguidilla no es un hecho aislado: forma parte de una reestructuración comercial sostenida que anteriormente arrastró a filiales en Lanús Oeste, Gualeguaychú, Concordia, Sáenz Peña y Concepción. La falta de comunicados oficiales por parte de la empresa sobre la reubicación o indemnización del personal incrementa el malestar de los gremios mercantiles.
Derrumbe de ventas mayoristas e inflación en costos ahogan al sector
La crisis que atraviesa Diarco refleja la cruda realidad del comercio de grandes superficies en la Argentina. De acuerdo con datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) replicados por reportes especializados, las ventas en los autoservicios mayoristas sufrieron un desplome interanual del 3,1% en junio de 2026, acumulando una caída del 3% en el primer semestre del año y una baja desestacionalizada del 1,4% mensual.
Ante la imposibilidad de afrontar abultados alquileres, tarifas de servicios y costos logísticos, las empresas buscan concentrar sus operaciones únicamente en los puntos con mayor facturación. Esta tormenta perfecta no solo afecta a Diarco, sino que ya arrastró a severas dificultades financieras y procesos de reestructuración a otras firmas de peso del rubro mayorista como Caromar y Yaguar.
