El dólar «clavado» y la estabilidad cambiaria impulsada por el Gobierno de Javier Milei encendieron las alarmas en el sector financiero e industrial.
Diversos economistas comenzaron a advertir con severidad sobre las consecuencias negativas que esta política cambiaria está provocando en el nivel de actividad y el estancamiento de sectores clave de la economía real que no logran repuntar.
La «economía Peter Pan»: duras críticas al modelo del Gobierno
A este escenario de preocupación se sumó el reconocido especialista económico Luis Palma Cané, quien cuestionó sin rodeos la estrategia oficial y lanzó un diagnóstico contundente: «Yo no soy tan optimista como el Gobierno, que roza la fantasía. Es la economía de Peter Pan», sentenció en relación con la clásica alegoría del país del «Nunca Jamás» donde nada crece. En ese sentido, alertó que la estrategia de «clavar el tipo de cambio ya lo hemos visto y no funciona», remarcando que el esquema no generará un desarrollo sostenible a futuro.
El analista calificó la política antiinflacionaria actual como un modelo agotado que carece de proyección: «Con este tipo de cambio, solo cuatro sectores económicos funcionando, un superávit fiscal mentiroso (leyes que no se cumplen, dinero de las provincias que Nación no paga), el modelo de tener clavado el dólar y no emitir no tiene vida». Asimismo, lanzó duras críticas a la conducción del Palacio de Hacienda al señalar que «son financistas, alquimistas de los bonos», acusándolos de desatender la economía productiva.
Inflación, sectores destruidos y las dos medidas urgentes para reactivar
Pese al duro diagnóstico, Palma Cané reconoció algunos avances de la gestión libertaria: «Bajar la inflación del 200% al 30%, con el brutal ajuste que se hizo, no es tan difícil; la parte política los ayudó». Sin embargo, advirtió que no existe sustento teórico para lograr un crecimiento con 30% de inflación y remarcó la enorme brecha productiva: «Los sectores de punta son la minería, la energía y el agropecuario; los otros están destruidos».
Ante la falta de demanda en la industria, el especialista propuso dos medidas concretas para revertir el estancamiento: reducir de forma inmediata los encajes bancarios para disparar el crédito y, posteriormente, encarar una baja generalizada de impuestos. «Cualquier política económica para mí no sirve si no llega a la gente», concluyó.
