Una profunda controversia técnica sacude los cimientos del Palacio de Hacienda tras las explosivas declaraciones vertidas por un exintegrante de la propia conducción económica del Gobierno.
En medio de las discusiones sobre la reactivación productiva y la brecha cambiaria, una figura clave del equipo oficial rompió el silencio para cuestionar duramente la política monetaria actual y reclamar un giro radical que permita destrabar la llegada de inversiones al país.
Durísima crítica cambiaria y pedido para liberar totalmente el dólar
El exvice de Luis Caputo pide liberar totalmente el cepo cambiario y subir la inflación. Se trata de Joaquín Cottani, exviceministro de Economía de la actual gestión y exsubsecretario de Financiamiento durante los gobiernos de Carlos Menem y Domingo Cavallo, quien aclaró que si bien comparte la disciplina fiscal, el rumbo de apertura económica y las reformas estructurales del oficialismo, la política monetaria y cambiaria en el corto plazo «no da pie con bola».
Según el diagnóstico de Cottani, la persistencia del cepo sobre las empresas y la constante intervención oficial mantienen al dólar real por debajo de su valor de equilibrio. Por ello, reclamó liberar la divisa «hasta que haya un tipo de cambio absolutamente único» fijado de manera libre por el mercado, al tiempo que exigió una política monetaria «más laxa», advirtiendo de forma categórica que «una economía que está financieramente reprimida es una economía que no atrae capitales».
Aceptar más inflación para salir del estancamiento de 15 años
En su planteo más incómodo para la Casa Rosada, el economista propuso tolerar durante unos meses un índice de inflación de entre 3% y 4% a cambio de lograr un tipo de cambio más competitivo, argumentando que la solidez del equilibrio fiscal evitaría una espiralización de precios. «No se puede tratar de bajar a la fuerza la inflación», advirtió Cottani, recordando que la economía solo creció cuando el crédito en pesos aumentó un 140% por encima de la inflación entre marzo de 2024 y principios de 2025.
Si bien reconoció el «gran ajuste» realizado para erradicar el déficit primario desde el 5%, habló de «maniobras» para sostener el superávit y remarcó que los recursos no alcanzan porque el Ejecutivo tardó en reaccionar. Tras definir que la economía argentina lleva 15 años estancada, el exfuncionario consideró que el Gobierno «está a tiempo» de corregir el rumbo y sincerar las variables financieras.
