Tras el sorpresivo anuncio del papa León XIV sobre su inminente intervención quirúrgica para extirparle un nódulo pulmonar detectado en fase temprana, el Gobierno nacional sigue minuto a minuto la evolución de su estado de salud.
Pese a la incertidumbre médica, en Balcarce 50 trabajan activamente y sin cambios en la agenda programada para la histórica visita oficial que se desarrollará entre el 8 y el 11 de noviembre.
El operativo de Karina Milei, seguridad y coordinación de agenda
Las mesas de trabajo semanales continúan bajo la estricta coordinación de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. Aunque el presidente Javier Milei ya manifestó públicamente su total predisposición a modificar el cronograma si el Vaticano lo solicita, la administración nacional mantiene firme el esquema inicial. De esta manera, hacia finales de esta semana, la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, supervisará de manera directa los amplios dispositivos de seguridad que se desplegarán en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y en la provincia de Buenos Aires.
De forma paralela se llevarán a cabo encuentros virtuales para ultimar todos los detalles del área de comunicación de las diversas actividades que encabezará el Sumo Pontífice en el país.
Sintonía con la Conferencia Episcopal y fuertes roces con García Cuerva
En los pasillos del Poder Ejecutivo remarcan la excelente sintonía con la Conferencia Episcopal Argentina, liderada por monseñor Marcelo Daniel Colombo. Sin embargo, en la mesa política oficialista marcaron una tajante distancia frente a los recurrentes cuestionamientos del arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge García Cuerva, a quien acusan de alinearse con la oposición: «Cuerva aprovecha cualquier situación para bajar un mensaje más político. Todo el tiempo está buscando diferenciarse y ser funcional al discurso de la oposición», señalaron.
A pesar de estos chispazos internos, desde el Gobierno aseguraron que no permitirán que la tensión empañe el acontecimiento religioso e institucional. «Es como si organizásemos la Navidad y nos peleáramos un día antes. No podemos dar la imagen de que no tenemos la suficiente madurez para dejar los temas de lado», concluyeron desde la sede gubernamental, ratificando que la prioridad absoluta es garantizar el éxito del histórico viaje papal.
