Karina Milei impone su estrategia de postergar alianzas con los gobernadores y genera tensiones con el sector de Santiago y Luis Caputo. Mientras Diego Santilli busca destrabar los votos en el Congreso, el oficialismo debate el futuro de la reforma electoral.
Una nueva reunión de la mesa política del oficialismo realizada este martes en Casa Rosada volvió a evidenciar las crecientes diferencias internas en relación con la estrategia electoral y la suspensión de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). En un encuentro de dos horas que contó con la participación del ministro Federico Sturzenegger, el Gobierno no logró consolidar un criterio único para negociar con las provincias la aprobación de sus proyectos en el Congreso.
La cumbre profundizó la brecha entre la conducción partidaria encabezada por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el sector político alineado con el asesor Santiago Caputo y el ministro de Economía, Luis Caputo.
Tensión por el manejo de las alianzas provinciales
La estrategia trazada por Karina Milei junto a sus armadores, Martín y Lule Menem, plantea postergar el cierre de acuerdos partidarios con los mandatarios provinciales hasta el próximo año. La postura de la «Jefe» busca exigir una adhesión estricta en el Poder Legislativo a cambio de acordar listas de unidad con aliados clave como Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Leandro Zdero (Chaco), Marcelo Orrego (San Juan) y Carlos Sadir (Jujuy).
En el caso de Mendoza, conducida por Alfredo Cornejo, las conversaciones atraviesan un tramo complejo debido a la insistencia del Ejecutivo nacional en impulsar la candidatura de Luis Petri. “No está en discusión”, enfatizaron desde un importante despacho oficial respecto al respaldo al ex ministro de Defensa.
Sin embargo, desde el equipo económico y político que responden a los Caputo advierten sobre los riesgos de demorar los entendimientos y forzar a las provincias a desdoblar sus comicios. Un funcionario con acceso directo al despacho presidencial advirtió a la prensa sobre este distanciamiento estratégico:
“Es un error pensar que la economía y la política están separadas. Para que una funcione la otra tiene que acompañar y viceversa”, señaló la fuente oficial para describir las dificultades del armado territorial.
En las últimas horas, la designación de dirigentes locales también generó roces con posibles aliados. Un ejemplo citado en despachos oficiales fue el avance judicial impulsado en Corrientes por la flamante delegada de Migraciones, Evelyn Karsten, contra el gobernador Juan Pablo Valdés, horas después de que el mandatario confirmara su apoyo a la suspensión de las PASO. “Es un tiro en el pie tras otro”, lamentaron con severidad desde Balcarce 50.
La sombra de una interna y las gestiones de Santilli
En paralelo, en un sector del Gobierno observan con recelo el rol de la senadora Patricia Bullrich. Pese a haberse reunido el pasado viernes con el presidente Javier Milei en la Quinta de Olivos, entre los dirigentes oficialistas persiste la sospecha de que la legisladora busca ralentizar el debate de las PASO en la Cámara alta para no descartar una eventual candidatura en el futuro.
Ante la falta de definiciones en el Poder Legislativo, las proyecciones iniciales que ubicaban la sanción de la Reforma Política en octubre comenzaron a desplazarse hacia noviembre o el período de sesiones extraordinarias. “No es lo que se estila, pero no hay ninguna norma que impida cambiar las reglas el mismo año de la elección”, argumentó un integrante de la mesa chica presidencial sobre la posibilidad de tratar el proyecto durante 2025.
Para intentar destrabar la votación y garantizar la viabilidad parlamentaria de las iniciativas oficiales, Diego Santilli intensificará las reuniones individuales con los gobernadores en los próximos días, aprovechando la presencia de varios mandatarios provinciales en la Ciudad de Buenos Aires.
