Un emotivo e impactante acto de fe y reclamo internacional se vivió en la clásica peregrinación a Luján de la mano del gendarme argentino Nahuel Gallo.
Tras haber permanecido recluido durante largos y difíciles meses en territorio caribeño, el efectivo decidió recorrer a pie casi 60 kilómetros desde el barrio porteño de Liniers hasta la histórica Basílica. Su objetivo fue doble y contundente: dar gracias por su propia liberación y levantar la voz por las personas que aún continúan privadas de su libertad bajo el régimen venezolano.
Una caminata de 60 kilómetros impulsada por la fe y el reclamo de justicia
A lo largo del trayecto, Gallo lució una remera con la consigna «Liberen a todos los presos políticos y extranjeros», una imagen que rápidamente se viralizó en sus redes sociales. El gendarme dedicó cada uno de sus pasos y oraciones a encomendar ante la Virgen de Luján la situación de los detenidos políticos y de los ciudadanos extranjeros que padecen encierro en Venezuela, enviando además un fuerte mensaje de aliento y acompañamiento a sus familiares.
El efectivo había sido arrestado tras viajar a dicho país en diciembre de 2024 y, luego de intensas gestiones, logró recuperar la libertad y concretar el anhelado reencuentro con su entorno cercano en la Argentina. Con profunda emoción, remarcó la significación de su gesto: “Hoy agradezco por estar libre, por tener a mi familia bien y por poder caminar nuevamente”, expresando que la marcha busca evitar que se olvide a quienes todavía esperan el fin de su cautiverio.
Súplica a la Virgen e inflexible pedido por la liberación de los detenidos
Decidido a visibilizar este drama humanitario, Gallo prometió que continuará alzando la voz y marchando por cada una de las personas que sufren la privación injusta de su libertad. En sus declaraciones, imploró la intercesión de la patrona de los argentinos para que brinde amparo y fortaleza a los prisioneros y a sus seres queridos mientras aguardan por una resolución definitiva de sus causas.
“Que la Virgen de Luján los proteja, acompañe a sus familias y les dé fuerzas para seguir adelante hasta que llegue el día de su libertad”, manifestó con vehemencia. La conmovedora jornada cerró con un firme y tajante pedido de «Justicia y libertad», consolidando su compromiso de mantener viva la causa de los detenidos en el exterior.
