El espacio, inaugurado el 19 de octubre de 2021, se consolidó como una referencia para la práctica de la natación y el desarrollo deportivo. Con más de 3.000 usuarios, ofrece clases para distintas edades, natación adaptada, programas comunitarios y propuestas que acompañan tanto el aprendizaje como la competencia.
El Natatorio Municipal de barrio Pueyrredón cumple cinco años de actividad y celebra una trayectoria marcada por el crecimiento de la natación y la incorporación de propuestas deportivas y recreativas para vecinos de distintas edades. Desde su inauguración, el espacio se consolidó como una referencia para la zona sur de Comodoro Rivadavia y para vecinos de otros sectores de la ciudad y de Rada Tilly.

La coordinadora general de los tres natatorios municipales, Moira Esparvieres, destacó el desarrollo de la actividad en los últimos años y el trabajo articulado que se lleva adelante en las instalaciones municipales. “La natación en Comodoro está creciendo a pasos agigantados”, señaló, al describir una realidad en la que cada vez más personas eligen aprender a nadar, entrenar y sostener la actividad física durante todo el año.
El natatorio forma parte de una red municipal integrada también por el Club Huergo y el Centro de Encuentro de Km 8. Los tres espacios trabajan bajo lineamientos comunes, con actividades que abarcan desde las escuelas de natación hasta programas destinados a personas mayores, propuestas adaptadas y deporte comunitario.
Una propuesta para distintas edades y necesidades
Con una pileta de 25 metros de largo y siete carriles, el Natatorio Municipal de barrio Pueyrredón se distingue por sus dimensiones y características. Según explicó Esparvieres, cuenta con más de 3.000 usuarios y recibe a vecinos de la zona sur, de otros barrios y de Rada Tilly.

La oferta incluye clases de natación para niños, adolescentes y adultos, además de waterpolo, natación adaptada, actividades para personas mayores y propuestas articuladas con las uniones vecinales. También se brindan espacios para instituciones educativas y fuerzas de seguridad, que utilizan las instalaciones para el desarrollo de distintas actividades.
El natatorio cuenta con más de 23 profesores y funciona con una organización que contempla tanto las clases como los horarios de pileta libre. Esta última modalidad está disponible de lunes a sábado, de 8 a 18 horas, mientras que durante la tarde se concentran numerosas actividades sistemáticas.

Esparvieres explicó que cada pileta municipal tiene particularidades que requieren adaptar las formas de enseñanza. En el caso del espacio de barrio Pueyrredón, la profundidad de la pileta llevó a modificar algunas metodologías, especialmente para los más chicos, priorizando el dominio corporal, la flotación y el aprendizaje de habilidades fundamentales para desenvolverse en el agua. “Cada pileta fue un aprendizaje para todos nosotros, incluso para los usuarios”, resumió.
Uno de los objetivos de la natación municipal es ofrecer un recorrido deportivo para quienes desean avanzar en la disciplina. Los chicos pueden comenzar en las escuelas de aprendizaje y, a medida que progresan, incorporarse a instancias de mayor exigencia.
Actualmente, el equipo municipal de natación reúne alrededor de 70 nadadores provenientes de los tres natatorios, organizados por categorías y con entrenamientos regulares. El trabajo incluye preparación técnica y física, participación en torneos provinciales y nacionales, y la posibilidad de acceder a competencias de mayor nivel según los resultados deportivos.
La coordinadora general recordó el recorrido de nadadores que comenzaron en las escuelas municipales y alcanzaron competencias importantes, como Mateo Luna y Bautista Soria. Para Esparvieres, estas experiencias muestran el valor de sostener los procesos de aprendizaje y acompañar el crecimiento de quienes encuentran en la natación una vocación deportiva.
A esa trayectoria se suma el desarrollo de la categoría máster, integrada por adultos que retomaron o continuaron la actividad y participan de encuentros y torneos. En octubre, cuatro representantes del equipo máster tienen previsto participar de un Panamericano en Buenos Aires, una instancia que la coordinadora destacó como un orgullo para el equipo y para la natación local.
Actividad física, inclusión y comunidad
El natatorio cumple una función vinculada con la salud, la inclusión y el acceso al deporte. La natación adaptada permite que personas con distintas discapacidades puedan participar de actividades en el agua, con grupos organizados según sus necesidades.
También se desarrollan propuestas para personas mayores y grupos que llegan a través de las asociaciones vecinales, en el marco de programas municipales gratuitos. Estas iniciativas conviven con las clases aranceladas y buscan ampliar las oportunidades de acceso a la actividad física.

El espacio, en convenio con el Ministerio de Educación de Chubut recibe, además, a estudiantes de distintas instituciones educativas, que utilizan la pileta para realizar actividades vinculadas con el aprendizaje y la práctica de la natación. Esta articulación permite que más chicos tengan contacto con el agua y accedan a una experiencia deportiva que puede acompañarlos durante distintas etapas de la vida.
Esparvieres resaltó que la actividad acuática en Comodoro no se limita a las piletas. La práctica en el mar durante gran parte del año también impulsa a muchos vecinos a reforzar sus conocimientos mediante clases de natación, como una forma de desenvolverse con mayor seguridad en el agua.
A cinco años de su apertura, el Natatorio Municipal de barrio Pueyrredón continúa ampliando su aporte a la vida deportiva de Comodoro Rivadavia. Su propuesta combina aprendizaje, entrenamiento, inclusión y recreación, con un objetivo común: que cada vez más personas encuentren en la natación una oportunidad para cuidar su salud, desarrollar habilidades y formar parte de una comunidad.
