En un dramático vuelco que Sacude la causa judicial por la presunta red de trata y explotación sexual vinculada a la secta Ashram Shambala, el Cuerpo Médico Forense determinó de manera categórica que el ciudadano ruso Konstantin Rudnev, de 59 años, no reúne las condiciones físicas para estar alojado en un establecimiento penitenciario.
La conclusión de los peritos oficiales vuelve a poner en jaque la modalidad de detención del acusado, quien actualmente cumple prisión domiciliaria en San Vicente, provincia de Buenos Aires.
Severas complicaciones de salud y la disputa judicial por la domiciliaria
El dictamen firmado el 8 de octubre —tras un examen interdisciplinario encabezado por los peritos Federico Di Guglielmo, Paula Mariana Monti, Alberto Miceli y el neumonólogo Miguel Zappia— diagnosticó un cuadro clínico sumamente complejo. Rudnev presenta severas limitaciones para caminar, pérdida de fuerza muscular, antecedentes de hipertensión, problemas en la columna, polineuropatía desmielinizante y un posible compromiso cardiorrespiratorio, sumado a tres intervenciones quirúrgicas sufridas en 2026 por una hernia inguinal y complicaciones posteriores.
La situación médica del acusado reaviva la batalla procesal con la Fiscalía. Aunque la Cámara Federal de Casación Penal (con los votos de Guillermo Yacobucci, Mariano Borinsky y Carlos Mahiques) había revocado en junio su prisión domiciliaria en la Unidad 6 de Rawson por riesgo de fuga y falta de arraigo, el imputado permaneció en su hogar a la espera de este estudio. Su esposa, Tamara Rudneva, declaró tras el informe: «Tenemos muchas esperanzas de que el tribunal tenga en cuenta el informe objetivo de los médicos forenses y mantenga el arresto domiciliario de Konstantin».
De Siberia a Bariloche: un oscuro historial de abusos y captura
Rudnev —fundador de Ashram Shambala en Siberia en 1989 y condenado en Rusia a 11 años de prisión antes de que la secta fuera prohibida en 2014— afronta en la Argentina graves imputaciones por trata de personas con fines de explotación sexual, reducción a la servidumbre, privación ilegal de la libertad, transporte agravado de estupefacientes, falsedad ideológica y alteración del estado civil de un menor.
La investigación nacional estalló en marzo de 2025 en el Hospital Ramón Carrillo de Bariloche, cuando una joven rusa de 22 años ingresó con un embarazo avanzado custodiada por dos mujeres que le impedían expresarse. La sospecha de que intentaban atribuir falsamente la paternidad del recién nacido a Rudnev derivó en la intervención policial y en la posterior detención del presunto líder en el aeropuerto de la ciudad cordillerana. La decisión final sobre si el acusado continuará con arresto domiciliario queda ahora en manos de la Justicia Federal.
