Una ola de conmoción y profunda preocupación sacude a la comunidad costera tras el constante y desgarrador hallazgo de gigantes marinos sin vida en las playas locales.
En las últimas horas, las autoridades municipales y los equipos científicos encendieron nuevamente las alarmas al confirmar que continúa la aparición de ejemplares muertos dentro del Golfo Nuevo, registrándose el luctuoso hallazgo de ballenatos en la zona de Playa Paraná y en sectores sumamente concurridos del área céntrica.
Tres hallazgos en solo dos días y el impacto del viento norte
La emergencia ambiental no da tregua. Entre la jornada de ayer y el día de hoy, se contabilizó la aparición de tres nuevos ejemplares sin vida sobre la franja costera. Ante esta impactante contingencia, uno de los especímenes debió ser remolcado mar adentro, mientras que un segundo cetáceo quedó encallado directamente sobre la costa, a la altura de Riviera. El tercer animal fue localizado sobre la arena en la concurrida Playa Paraná, provocando desazón entre los vecinos y turistas que transitaban por la zona.
Según la información, la Municipalidad ratificó que se encuentran en marcha intensas tareas de monitoreo sanitario y estudios científicos exhaustivos para determinar con precisión las causas detrás del varamiento masivo de ballenas. Asimismo, los especialistas lanzaron una advertencia por las condiciones climáticas: la presencia de intensos vientos del sector norte durante este fin de semana podría arrastrar y hacer aparecer aún más cadáveres de ejemplares en la costa urbana.
Protocolo sanitario de emergencia y estricta advertencia a la población
Frente a la gravedad del cuadro, desde el municipio explicaron que los despliegues de contención en la franja costera responden a estrictos protocolos internacionales de prevención y resguardo sanitario, orientados a proteger la salud de toda la población de posibles vectores infecciosos.
Por esta razón, las autoridades reiteraron de manera enfática el pedido de colaboración comunitaria: se exige a la ciudadanía no acercarse bajo ninguna circunstancia a las carcasas ni restos de los animales marinos y respetar a rajatabla el perímetro de seguridad establecido alrededor del área de trabajo de los equipos científicos especializados.
