Conflicto aéreo: controladores anuncian paros para el mes de febrero.
El sistema aeronáutico argentino ingresa nuevamente en una zona de turbulencias tras el fracaso de las negociaciones entre la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA) y la Asociación Técnicos y Empleados de Protección y Seguridad a la Aeronavegación (Atepsa).
Al vencerse el plazo de la conciliación obligatoria sin haber alcanzado un consenso, el gremio que nuclea a los controladores aéreos ha quedado legalmente facultado para retomar las medidas de fuerza. Esta situación genera una fuerte incertidumbre en miles de pasajeros que planean sus viajes para el segundo mes del año, en plena temporada alta de verano.
Negociaciones estancadas y el reclamo de los trabajadores
La instancia de diálogo que buscaba garantizar la «paz social» durante las festividades concluyó este lunes sin resultados positivos. Según La17, el gremio ratificó que las medidas de acción sindical son una respuesta directa a lo que consideran desidia y falta de voluntad por parte de la empresa estatal.
Desde Atepsa aclaran que el conflicto trasciende lo estrictamente salarial, fundamentando sus reclamos en el incumplimiento sistemático del Convenio Colectivo de Trabajo y en diversas irregularidades operativas que se vienen denunciando desde agosto del año pasado.
Limitaciones legales y el impacto en las operaciones aéreas
Ante la amenaza de paros inminentes, EANA recordó que la navegación aérea es un servicio esencial por ley. Bajo este marco regulatorio, el sindicato está obligado a notificar cualquier medida de fuerza con un mínimo de cinco días de antelación.
Además, el plan de lucha no podrá afectar a más del 45% de la frecuencia de los vuelos programados, una restricción diseñada para evitar el colapso total de las terminales aéreas. No obstante, la operatividad técnica de los despegues y aterrizajes es tan sensible que incluso una reducción parcial del personal suele derivar en demoras en cascada y cancelaciones preventivas por parte de las aerolíneas.
Incertidumbre en los aeropuertos para la temporada estival
Aunque todavía no se ha difundido el cronograma específico de las interrupciones, se espera que los detalles se den a conocer en las próximas horas tras las reuniones de los plenarios gremiales. La falta de definiciones mantiene en vilo no solo a los turistas, sino también a la logística de los vuelos internacionales y de cabotaje.
El rol estratégico de los controladores es vital para la seguridad en el aire; sin su gestión, la actividad comercial se paraliza. Mientras tanto, la Secretaría de Trabajo monitorea de cerca la situación, aunque con la conciliación ya vencida, las herramientas administrativas para frenar el conflicto son cada vez más limitadas.




