Gerardo Merino repasó las obras viales, de salud y agua ejecutadas bajo su gestión en Trelew durante 2025.
En un enérgico tramo de su discurso durante la apertura de sesiones ordinarias 2026, el intendente de Trelew, Gerardo Merino, ratificó el rumbo de su política de infraestructura bajo una consigna que se ha convertido en su marca registrada: «Una obra que comenzamos es una obra que terminamos y que pagamos». El mandatario buscó diferenciarse de gestiones pasadas al asegurar que, a pesar del contexto económico «desafiante» y la caída de ingresos coparticipables, la planificación estratégica y la responsabilidad fiscal han permitido que la ciudad no tenga frentes de obra inconclusos.
Planificación urbana frente a la crisis nacional
El intendente fue tajante al referirse a la crisis macroeconómica y al ajuste del gasto municipal, señalando que los factores externos no deben ser un obstáculo para el crecimiento local. “No lo vamos a usar como excusa”, sostuvo Merino, vinculando la eficiencia administrativa con el desarrollo de Trelew. Afirmó que, al asumir, la ciudad carecía de un plan de infraestructura acorde a sus necesidades, situación que fue revertida con un esquema de trabajo «ordenado y sostenido en el tiempo».
Según La17, este ordenamiento permitió avanzar en el ambicioso plan de pavimentación sobre la calle López y Planes, mejorando sustancialmente la conectividad entre las avenidas Pellegrini, Marconi y Muster. Estas tareas, que incluyen cordón cuneta y badenes, se han desarrollado mediante convenios con el Gobierno provincial, demostrando que la articulación política es clave para optimizar los recursos de los contribuyentes.
Obras clave en salud y servicios esenciales
Uno de los hitos más celebrados por el mandatario fue el acceso vial al Hospital de Alta Complejidad María Humphreys. Merino recordó que el edificio hospitalario permaneció «inconcluso y abandonado» durante años hasta que Provincia lo finalizó en 2025. El municipio, por su parte, asumió la responsabilidad del acceso, ejecutando el proyecto y la certificación por un total de $541.187.955. El intendente utilizó este caso para ejemplificar su lema de gestión, garantizando que cada peso invertido se traduce en beneficios tangibles para la comunidad.
En materia de servicios básicos, destacó la reactivación de la obra de agua Loma Grande – Hidrobaril, una demanda histórica de la zona de chacras que requirió una inversión de $765.922.139. “La Escuela 64 y los vecinos hoy cuentan con agua potable”, afirmó Merino, remarcando que esta obra pone fin a décadas de reclamos desatendidos. Asimismo, mencionó la construcción del primer vacunatorio municipal y un espacio accesible para discapacidad, obra que demandó $94.186.814 bajo la lógica de ejecución completa.
Infraestructura deportiva y recuperación de espacios
El cierre del repaso de obras estuvo centrado en el impacto social del deporte. El intendente puso énfasis en la recuperación del Centro Deportivo Trelew (CEDETRE), donde se invirtieron $31 millones de fondos propios para dotarlo de una cancha sintética, vestuarios modernos, iluminación y seguridad reforzada. “El CEDETRE volvió a tener vida”, celebró, destacando que el objetivo primordial es brindar acceso al deporte a niños y jóvenes de los barrios más vulnerables de la ciudad.
Con este paquete de inversiones ejecutadas y pagadas, Merino buscó enviar un mensaje de previsibilidad y transparencia. La gestión municipal apunta a que Trelew recupere su rol como polo de desarrollo regional, basándose en la premisa de que la obra pública debe ser sinónimo de solución y no de promesas incumplidas. “Sigamos avanzando con prioridades claras”, concluyó el intendente ante el cuerpo legislativo.




