Tras los triunfos legislativos, La Libertad Avanza acelera acuerdos con mandatarios provinciales para sostener la agenda oficial. En la interna, la secretaria general de la Presidencia controla con mano firme a las figuras que buscan protagonismo. Bullrich, en la mira.
Los votos que el Gobierno consiguió en el Senado con dos leyes clave como la reforma laboral y el nuevo Régimen Penal Juvenil, que obtuvieron entre 44 y 42 votos positivos respectivamente, generaron euforia en las filas libertarias pero, además, la necesidad de avanzar y consolidar acuerdos parlamentarios para que La Libertad Avanza (LLA) logre debatir y sancionar su agenda legislativa.
Según Noticias Argentinas , los distintos operadores de la administración Javier Mileicomenzaron a moverse bajo el férreo control de Karina Milei.
Los operadores: Menem y Santilli, en modo gestión
Los Menem, tanto Martín, titular de la Cámara de Diputados, como Eduardo «Lule» Menem, subsecretario de Gestión Institucional de la Secretaría General de la Presidencia, continúan aceitando relaciones con los gobernadores. Con perfil bajo, sin fotos, pero con gestión constante, como marcan quienes conocen sus pasos.
Diego Santilli, el ministro del Interior, es otro de los dirigentes de LLA que ya planifica próximos pasos para que los gobernadores, y sus legisladores, sigan acompañando las propuestas libertarias. Siente que las dos giras que encaró por todo el país fueron claves para que el Gobierno consiga el Presupuesto 2026 y distintas leyes sancionadas en el periodo extraordinario.
Por eso, desde el 15 de marzo volverá a estar en contacto con distintos dirigentes una vez que el oficialismo termine de ordenar su agenda legislativa.
El hombre de las sombras: Santiago Caputo
El asesor presidencial Santiago Caputo es otra de las terminales oficiales que ofrece oídos y negociación con diferentes actores que tienen votos en el Congreso. También está detrás de la redacción de las leyes libertarias, pero elige el silencio y trata de que cada uno de sus movimientos pasen lo más desapercibido posible.
En la CGT son conscientes de eso y lo comprobaron en carne propia cuando trataron de buscar diálogo para que en la iniciativa de modernización laboral se mantuvieran las cuotas solidarias.
La regla de Karina: quien levanta el perfil, la pasa mal
En la Casa Rosada hay una máxima que pesa sobre las principales figuras de LLA: quien levanta el perfil puede pasar malos momentos.
De eso puede dar fe Patricia Bullrich, la jefa del bloque libertario, quien intentó en las últimas semanas mostrarse como la llave del éxito del Gobierno para destrabar conflictos y logró caerle muy mal a la influyente Karina Milei.
Fuentes libertarias señalaron que el crecimiento de la figura de Bullrich y su intención de quedarse con el éxito de las jugadas legislativas no da una buena señal puertas adentro y solo puede contribuir al crecimiento de los resquemores. También, saben que la ex ministra de Seguridad «tiene vuelo propio» y que posee ambiciones de sobra.




