El Gobierno de Estados Unidos lanzó un nuevo programa de autodeportación voluntaria que ofrece dinero y un pasaje aéreo a inmigrantes sin documentación, en medio de fuertes cuestionamientos por recientes operativos de ICE
El Departamento de Seguridad estadounidense anunció un incentivo de 2.600 dólares para inmigrantes indocumentados que acepten abandonar el país por voluntad propia. El trámite se realiza mediante la aplicación CBP Home, que gestiona tanto la salida como el pago del beneficio.
El mensaje oficial difundido en redes sociales fue contundente: “Andate ya, evitá la incomodidad de no saber cuándo te arrestaremos”. El monto es 400 dólares menor al ofrecido durante Navidad, cuando el Gobierno buscó acelerar las salidas voluntarias, según C5N.
Un contexto marcado por operativos violentos
El anuncio llega a menos de una semana del asesinato de Renee Nicole Good, una ciudadana estadounidense de 37 años, baleada por un agente de ICE en Minneapolis. Su madre, Donna Granger, aseguró que Good no participaba de protestas y era una persona dedicada al cuidado de los demás.
Good era poeta, madre de tres hijos y vivía en Minneapolis con su pareja, quien presenció el operativo y pidió ayuda desesperadamente mientras grababa la escena.
Otro caso que generó conmoción: Alex Jeffrey Pretti
El padre de Alex Jeffrey Pretti, también asesinado por ICE en Minnesota, relató que su hijo estaba profundamente preocupado por la represión en distintos puntos del país. Según su testimonio, Pretti participaba de protestas y había manifestado temor por el accionar de las fuerzas federales.
“Se preocupaba por la gente y sabía que lo que estaba pasando estaba mal”, expresó su padre, quien además le había recomendado extremar precauciones durante las manifestaciones.
Un programa polémico en medio de tensiones
La administración de Donald Trump sostiene que los incentivos económicos buscan agilizar las salidas voluntarias y evitar detenciones forzadas. Sin embargo, organizaciones de derechos humanos cuestionan el tono intimidatorio de los mensajes oficiales y la violencia registrada en los operativos recientes.
El Gobierno advierte que quienes no acepten el programa podrían ser detenidos en la vía pública o en sus propios hogares, lo que incrementa la presión sobre las comunidades migrantes.
Mientras continúan las críticas por el accionar de ICE, el Gobierno estadounidense refuerza su estrategia de autodeportación con incentivos económicos y advertencias directas. Las recientes muertes en operativos federales profundizan el debate sobre el trato a inmigrantes y el uso de la fuerza en el país.




