El conflicto entre el Gobierno nacional y el Grupo Techint escaló un nuevo nivel este jueves. El presidente Javier Milei utilizó activamente su cuenta en la red social X (ex Twitter) para repostear y amplificar comentarios agresivos contra el empresario Paolo Rocca, presidente y CEO del conglomerado industrial.
En medio de la polémica por la licitación del gasoducto de Vaca Muerta, el mandatario volvió a calificar al ejecutivo como «Don Chatarrin» y dio visibilidad a mensajes que lo acusan de formar parte del «empresariado prebendario» que apostó contra su gobierno. Según Noticias Argentinas (NA).
El episodio comenzó cuando Milei citó un mensaje de un usuario que afirmaba: «Que quede constancia que Paolo Rocca (don chatarrin) jugó all in para que el actual gobierno termine post elecciones de septiembre. Jubílate, tano. Perdiste». A ese post, el Presidente simplemente agregó: «Dato». Luego, repostó otras publicaciones de simpatizantes que reforzaban la idea de un supuesto «esquema de aprietes» empresarial contra su administración, apropiándose del apodo despectivo para Rocca.
El origen del conflicto: una licitación en Vaca Muerta y la amenaza de «dumping»
La chispa que encendió esta pulseada pública fue la licitación de caños para el gasoducto Néstor Kirchner, tramo Vaca Muerta. El consorcio ganador, liderado por la empresa india APL Apollo, se impuso con una oferta que, según explicó luego el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, estuvo un 40% por debajo de la presentada por Tenaris, la siderúrgica del Grupo Techint.
La derrota de la empresa argentina no quedó sin respuesta. Desde Techint dejaron trascender la posibilidad de presentar un recurso por dumping (venta por debajo del costo) contra la firma ganadora, argumentando prácticas comerciales desleales. Esta amenaza, interpretada por el oficialismo como una presión para modificar el resultado de un proceso licitatorio transparente, fue el detonante que llevó al Presidente y a sus funcionarios a salir al cruce público.
Un mensaje claro: «El lobby clásico ya no condiciona al poder político»
Más allá del caso puntual, el mensaje que Milei y su entorno buscan transmitir es de un alcance más amplio y simbólico. Al viralizar frases como «El esquema de aprietes, operaciones y lobby clásico ya no condiciona al poder político. Domadisimo Don Chatarrin», el Gobierno está enviando una señal a todo el sector empresarial.
La estrategia comunicacional busca marcar una ruptura con lo que denomina el «modelo prebendario» de relación entre el Estado y las corporaciones, donde supuestamente los grandes grupos obtenían privilegios a cambio de apoyos políticos. Para el libertario, esta pulseada con uno de los empresarios más poderosos del país es una forma de demostrar que su administración no cederá ante lo que percibe como presiones ilegítimas, incluso si provienen de un actor de peso histórico como Techint.
El cruce, que ya trasciende lo comercial para instalarse en el terreno de la disputa política e ideológica, deja en evidencia la tensión permanente del Gobierno con sectores del establishment económico y anticipa nuevas batallas en el camino de las reformas que pretende impulsar.




