Un procedimiento de control de identificación de rutina derivó en la demora de una joven de 24 años en pleno centro de Comodoro Rivadavia.
El hecho ocurrió el miércoles por la tarde en la intersección de Sarmiento y 25 de Mayo, cuando efectivos policiales intentaron identificar a la mujer, identificada con las iniciales D.N.Z., quien respondió con insultos, desafíos verbales y una actitud abiertamente hostil hacia los uniformados. Ante la persistencia de su conducta y tras reiteradas advertencias, fue finalmente demorada por desobediencia y alteración del orden público. Según La17.
La escena, que se desarrolló a plena luz del día y en un sector de alta circulación peatonal, generó momentos de tensión. La información oficial, recopilada a partir de partes policiales y que fue consignada por fuentes judiciales locales, detalla que la joven «comenzó a proferir insultos y a desafiar verbalmente a los efectivos», manteniendo esta postura confrontativa pese a los llamados al orden.
De la desobediencia a la demora: una actuación por contravenciones
El episodio escaló rápidamente de un simple control preventivo a una situación de conflicto público. Según el relato policial, los agentes, que realizaban tareas habituales de identificación, reiteraron las advertencias con el objetivo de normalizar la situación y que la mujer cesara su conducta. Sin embargo, ante la persistencia del comportamiento desafiante y la resistencia, los efectivos consideraron que era necesario proceder a su demora para restablecer el orden en la vía pública y evitar que la situación derivara en mayores complicaciones.
La intervención se realizó sin que se registraran personas lesionadas. La joven fue trasladada a la dependencia policial correspondiente, donde quedó a disposición de la Justicia. La actuación fue encuadrada exclusivamente en el ámbito contravencional, con cargos por desobediencia y perturbación del orden público, figuras contempladas en la normativa vigente.
El caso queda en manos de la Justicia Contravencional
Tras la demora, el caso pasó a la órbita de la Fiscalía Contravencional y del Juzgado de Paz, que son las autoridades competentes para intervenir en este tipo de infracciones. Serán estos organismos los que, tras evaluar los elementos de la causa, definan los pasos a seguir y determinen las eventuales sanciones administrativas que correspondan.
Desde la fuerza policial se señaló que el accionar respondió a protocolos habituales frente a conductas que alteran la convivencia pública y obstaculizan el normal desempeño de sus funciones preventivas. El episodio volvió a poner en discusión el rol de los controles de identificación en espacios públicos y los límites de la interacción entre ciudadanos y fuerzas de seguridad, en un contexto donde la prioridad institucional es, según las autoridades, garantizar condiciones básicas de orden y seguridad para todos.




