En un nuevo capítulo de tensiones geopolíticas, el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos incluyó formalmente a Cuba en la lista de naciones con restricciones severas para la recepción de crudo procedente de Rusia
La medida, oficializada mediante una licencia general actualizada, busca bloquear las transacciones relacionadas con la venta, entrega o descarga de hidrocarburos rusos. Esta decisión surge en un momento crítico para la isla, que enfrenta una profunda crisis energética y aguarda la llegada de un cargamento estratégico desde puertos euroasiáticos.
El avance del petrolero «Anatoly Kolodkin» hacia el Caribe
La actualización de las sanciones estadounidenses coincide con el trayecto del buque tanque ruso Anatoly Kolodkin, propiedad de la estatal Sovcomflot. Según los datos proporcionados por la firma de análisis marítimo Kpler Ltd., la embarcación partió el pasado 8 de marzo desde el puerto de Primorsk y transporta aproximadamente 730.000 barriles de crudo.
El rastreo satelital detectó al buque en el Atlántico oriental con rumbo directo a Matanzas, Cuba, donde se prevé que intente realizar la descarga cerca del 23 de marzo. Este envío representa un salvavidas para el régimen cubano, cuyo sistema energético ha sido duramente golpeado tras el cambio en las relaciones internacionales con Venezuela y el endurecimiento del control sobre sus suministros tradicionales.
Estrategia de sanciones y el contexto del mercado global
La administración estadounidense, encabezada por el secretario del Tesoro Scott Bessent, ha ajustado estas licencias en un intento de equilibrar la presión sobre Moscú sin disparar los precios internacionales del petróleo. Si bien se han ofrecido exenciones puntuales para evitar crisis en los mercados globales derivadas del conflicto en Medio Oriente, la Casa Blanca mantiene una postura inflexible sobre los envíos destinados a Cuba, Irán, Corea del Norte y las zonas ocupadas de Ucrania.
El documento emitido por el Tesoro es una respuesta directa a los intentos de Rusia por diversificar sus clientes y romper el cerco financiero impuesto por Occidente. Mientras tanto, Washington evalúa medidas paralelas, como el posible levantamiento de sanciones sobre cargamentos iraníes que ya se encuentran en alta mar, con el fin de estabilizar la oferta de crudo ante la volatilidad generada por las recientes escaladas militares en Irán.




