Alerta global: TotalEnergies advierte que el GNL podría dispararse en junio por el cierre de Ormuz.
El mercado energético mundial sumó una nueva preocupación este lunes. Patrick Pouyanné, CEO de la petrolera francesa TotalEnergies, lanzó una advertencia contundente durante la conferencia CERAWeek en Houston: si el Estrecho de Ormuz permanece cerrado, los precios del Gas Natural Licuado (GNL) podrían alcanzar niveles «muy altos» a partir de junio.
Esta situación no solo pone en jaque la estabilidad de los costos industriales, sino que amenaza directamente la estrategia de seguridad energética de Europa de cara al próximo invierno boreal.
El factor tiempo: la carrera por el almacenamiento europeo
La advertencia de Pouyanné se centra en una ventana crítica del calendario energético: los meses de junio a septiembre. Durante este período, los países europeos aceleran la compra de GNL para rellenar sus reservas de almacenamiento.
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Riesgo de desabastecimiento: Si la ruta de Ormuz —vital para el tránsito de hidrocarburos desde el Golfo— sigue bloqueada, la competencia por los cargamentos disponibles hará que los precios escalen con fuerza.
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Impacto en suministros: El ejecutivo francés subrayó que el problema no se limita al costo de la energía, sino que afectará las cadenas de suministro globales, presionando la inflación y los costos logísticos.
La amenaza de Irán y la escalada regional
El clima de tensión se agravó tras las declaraciones desde Teherán. En respuesta a las advertencias de la administración de Donald Trump, el gobierno iraní fue tajante: «Si atacan nuestras plantas de energía, atacaremos la infraestructura de toda la región». Este cruce de amenazas coloca a la infraestructura gasífera y petrolera en el centro del campo de batalla geopolítico.
¿Cómo afecta este escenario a la Argentina?
Para la economía argentina, un «shock» en el precio del GNL presenta un escenario de doble filo, marcado por riesgos inmediatos y oportunidades estratégicas a largo plazo:
- Presión en la balanza comercial: En el corto plazo, un GNL más caro encarece las importaciones necesarias para cubrir los picos de demanda invernal, presionando las reservas de divisas.
- Inflación importada: El aumento de los costos energéticos globales suele trasladarse a los costos de producción y fletes, alimentando la inercia inflacionaria.
- Vaca Muerta en el radar: Por otro lado, un mundo con gas caro acelera el atractivo de los proyectos exportadores locales. Acuerdos recientes, como el de YPF con India para exportar GNL de Vaca Muerta, ganan relevancia estratégica al posicionar a Argentina como un proveedor confiable fuera de las zonas de conflicto.
La situación en Ormuz se consolida así como la variable más crítica para la economía mundial en el segundo trimestre de 2026, con el mercado de gas mirando de reojo un verano que promete ser térmicamente caluroso pero financieramente gélido.




