Tensión en el Congreso: La Libertad Avanza desplaza al PRO de la Bicameral de Inteligencia.
La disputa por el control de las estructuras estratégicas en el Congreso de la Nación ha reabierto una grieta entre el oficialismo y su principal aliado legislativo. En esta oportunidad, el foco del conflicto se centra en la Comisión Bicameral de Fiscalización de los Organismos y Actividades de Inteligencia, un órgano clave que audita los fondos reservados y el funcionamiento de la SIDE, y que será el escenario donde se debata la reforma del sistema que impulsa Javier Milei.
Pese a las aspiraciones de Cristian Ritondo, jefe del bloque PRO, para presidir dicho cuerpo, la estrategia trazada por Martín Menem y la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, apunta a consolidar un control con nombres propios y de extrema confianza libertaria.
El factor Treffinger y el desplazamiento de Ritondo
Dentro del armado de La Libertad Avanza, el nombre que suena con más fuerza para ocupar el sillón principal es el del diputado chubutense César Treffinger. Su perfil aventaja al de Gabriel Bornoroni, quien ya tiene a su cargo la conducción de la bancada oficialista y la estratégica Comisión de Juicio Político.
La resistencia a la figura de Ritondo no es técnica, sino política. En los pasillos del Congreso se comenta que su cercanía con el asesor presidencial Santiago Caputo —quien actualmente mantiene influencia sobre la SIDE a través de Cristian Auguadra— lo ha dejado fuera de la carrera por la presidencia. Karina Milei busca, de este modo, equilibrar el poder interno y asegurar que la fiscalización de los espías quede bajo la órbita directa de figuras leales a su estructura.
Funciones críticas y reparto de sillas
La relevancia de esta comisión no es menor, ya que tiene la potestad de exigir documentación clasificada y auditar el presupuesto de los servicios de inteligencia. Con el envío de la nueva Ley de Inteligencia Nacional al Parlamento, quien presida la Bicameral tendrá la llave para coordinar el ritmo de las reformas y el acceso a información sensible del Sistema de Inteligencia Nacional.
En cuanto a la conformación de los 14 miembros, el oficialismo busca capitalizar su crecimiento tras las elecciones de octubre para incrementar su representación. Por el lado de Unión por la Patria, nombres de peso como Rodolfo Tailhade y Eduardo «Wado» de Pedro buscan retener sus espacios, mientras que el PRO y la UCR negocian sus sillas en un clima de desconfianza mutua con el Ejecutivo.
Este movimiento de los libertarios marca un giro en la relación con el PRO, demostrando que, aunque la alianza legislativa se mantiene firme en los proyectos centrales del Gobierno, La Libertad Avanza no está dispuesta a ceder el control de los organismos de control y seguridad del Estado.




