El justicialismo chubutense realizará el próximo sábado un congreso provincial en Esquel con el objetivo de saldar diferencias internas y comenzar a delinear una alternativa viable para gobernar la provincia. Juan Pablo Luque y Dante Bowen se perfilan como figuras centrales, mientras persisten tensiones con la conducción comodorense de Gustavo Fita.
Unidad en los objetivos y, si es necesario, una interna ordenada con miras al 2027. Así podría simplificarse la razón de fondo del cónclave justicialista programado para el próximo sábado en la cordillerana Esquel. Es cierto, no saldrá de ese encuentro una lista de candidatos, es muy pronto, pero sí se espera tener una primera aproximación a quiénes muestran voluntad de asumir representación de una alternativa viable para gobernar en Chubut.
El PJ busca ordenarse con miras a 2027
Si en 2024 el justicialismo tenía problemas de casting de candidatos a diputados nacionales, el lanzamiento de Juan Pablo Luque vino a saldar ese déficit y, aunque siendo segundo, logró una banca en el Congreso. Sería un error de cálculo si desde el oficialismo provincial, o incluso los libertarios, no ven en el peronismo un competidor serio.
Juan Pablo Luque es actor principal en el esquema posible. Dante Bowen responde con certeza a quien le pregunte que quiere ser Gobernador. No hay acuerdo imposible, aunque siguen surgiendo voces desde distintas localidades que pasan factura a una conducción comodorense que encabeza Gustavo Fita.
Este sábado 28, el Congreso Provincial Ordinario del PJ será la instancia institucional para sortear las diferencias internas persistentes desde antes de las elecciones de 2025, incluso desde 2023. Habrá cuestionamientos a la gestión provincial, pero la tarea principal será hacia dentro, a un reordenamiento.
Las figuras en la mesa del PJ
El congreso reunirá a dirigentes de distintas localidades con el objetivo de definir reglas claras para el armado de un proyecto que incluya y no siga provocando deserciones de sectores que no se sienten contenidos. Entre los temas a debatir, se espera un análisis de la situación de la pesca, la pérdida de empleos en el ámbito petrolero con la partida de YPF, y cuestiones de inseguridad y empleo público.
La expectativa es que del encuentro surja una hoja de ruta que permita al peronismo mostrarse como una alternativa ordenada y con capacidad de gobierno de cara a las elecciones provinciales que podrían darse en el transcurso del próximo año.
Un reordenamiento pendiente
El congreso de Esquel llega en un momento clave para el justicialismo chubutense, que busca dejar atrás las divisiones internas que marcaron los últimos años y construir una unidad que le permita competir en igualdad de condiciones con el oficialismo provincial y con la fuerza libertaria que crece en la provincia.
Sabemos en el peronismo que las elecciones provinciales pueden darse en un año y no hay margen de error con libertarios atados a la imagen de Javier Milei y un Gobierno provincial con pretensión de reelegir. La pregunta que flota en el aire es si finalmente se logrará la ansiada unidad.




