Caputo: «La macro ordenada es el mejor escudo» ante la crisis externa.
En un contexto global de alta incertidumbre, el ministro de Economía, Luis Caputo, se refirió al impacto que la escalada bélica en Medio Oriente podría tener sobre las finanzas locales. El funcionario ratificó la vigencia del modelo económico actual, subrayando que la solidez de las cuentas públicas es la principal defensa del país frente a las turbulencias internacionales. Para el jefe del Palacio de Hacienda, el alineamiento estratégico y la disciplina fiscal son los pilares que permitirán a la Argentina navegar un escenario de «shock externo fuerte» sin descarrilar el programa de estabilización.
El orden macroeconómico y la geopolítica como protección
El ministro analizó con detenimiento cómo la tensión internacional afecta a los mercados emergentes. Según Radio Mitre, Luis Caputo afirmó que la macroeconomía es el “mejor escudo” ante la guerra de Medio Oriente, defendió la reforma laboral y ratificó que el dólar seguirá flotando dentro de las bandas. En ese marco, respaldó la decisión del Gobierno de alinearse “desde el minuto uno con Estados Unidos e Israel”, entendiendo que esta postura fortalece la posición argentina en el tablero mundial.
Asimismo, Caputo planteó la necesidad de profundizar reformas estructurales para reducir la dependencia de Wall Street, poniendo el foco en el desarrollo del mercado de capitales local. En esa línea, insistió en que los “dólares del colchón” deben incorporarse al circuito formal, al señalar que esos ahorros representarían “tres veces más que los pesos depositados en los bancos”. El objetivo es claro: canalizar esos fondos hacia el crédito productivo, préstamos hipotecarios e infraestructura para generar empleo y, eventualmente, bajar impuestos.
Reforma laboral, política cambiaria y proyecciones de inflación
El titular de Economía también dedicó un tramo de su análisis a los cambios en el mercado de trabajo y la gestión del Banco Central. Defendió la reforma laboral aprobada por el Senado, destacando la reducción de contribuciones patronales del 18% promedio al 2% para nuevos empleos durante cuatro años. A su vez, calificó al modelo económico anterior como “inmoral, injusto e ineficiente”. Sobre el esquema cambiario, aseguró que el dólar “flota dentro de las bandas” y que continuarán con la acumulación de reservas, resaltando que el BCRA compró entre cinco y seis veces más de lo pactado con el FMI.
Respecto a la inflación, que ha mostrado subas en los últimos meses, el ministro se mostró optimista. Estimó que el índice de febrero será menor al 2,9% de enero y proyectó que para agosto la variación mensual podría comenzar con “0”. Aunque admitió que la meta podría demorarse, concluyó con firmeza: “Mientras se mantenga el rumbo, tarde o temprano esa inflación llegará”. El mensaje final del ministro refuerza la convicción en el plan vigente como la única vía para sanear definitivamente la economía nacional.




